Testimonios de los obreros del nuevo Templo de Torreciudad, que dio trabajo a toda la comarca

Dos de los trabajadores de la construcción del nuevo Templo de Torreciudad cuentan cómo esta obra dio trabajo a todos su compañeros de la zona.

Cuando llegamos aquí, no nos parecía que fueran a hacer semejante edificio y semejante explanada. Yo no me lo creía, esto no me lo creía. Aquí no había nada, absolutamente nada, ni nos imaginábamos lo que iba a haber después. Por la mañana veía llegar muchos autobuses que venían de distintos puntos de la zona: de Graus, de Huesca, de Barbastro, de Alquézar, de Monzón, o sea, de toda la comarca.

Había grúas por todos lados y mucha gente trabajando. Afortunadamente, la Virgen protegió a todos y, a pesar de toda la gente que pasó por aquí, porque no había los medios de ahora ni las medidas de seguridad, por suerte no hubo ningún accidente grave ni nada de eso.

Esta campana la colocamos con el señor Laz Almero. La idea era que si un día tenía que dar la vuelta, pudiera voltear. También nos pedían una gran calidad de trabajo en todo. No importaba si había que repetir alguna pequeña cosa. Por eso la obra quedó bastante perfecta, y ahora la gente se asombra de cómo está hecho todo. Los trabajos que hicimos se quedan aquí, aunque nosotros nos marchemos.