El inicio de las gestiones para construir Torreciudad

Isabel Nerín, hija del alcalde de Barbastro en 1956, cuenta cómo el fundador del Opus Dei inicia las gestiones y explica su interés porque le curó de pequeño.

Nuestra relación con Torreciudad comienza en 1956, cuando san Josemaría escribe al deán de Barbastro, don Francisco Izquierdo Trol, una carta preguntándole si existía en la comarca una ermita llamada Torreciudad. Le pidió detalles sobre su estado y situación. 

Don Francisco, que no era de Barbastro y no conocía la zona, pasó a casa de mi padre, que era el alcalde de Barbastro, vivían en el mismo descansillo y le mostró la misiva. 

Mi padre, que era muy religioso, tenía un librito con todas las imágenes de la Virgen que había en la provincia de Huesca, donde también aparecía la de Torreciudad, y se lo envió a san Josemaría. 

San Josemaría le contestó agradeciéndole y también respondió a don Francisco por las gestiones realizadas. Al dorso de la fotografía de la Virgen, puso una nota explicando que, cuando era niño, estuvo muy enfermo, al borde de la muerte, y los médicos lo habían desahuciado. La Virgen lo curó y su madre lo llevó a Torreciudad. Él siempre pensó que había sido un milagro de la Virgen, y de ahí su interés por conocer el estado en que se encontraba la ermita.