Hilando esperanza: la pasarela que cambió la vida de 20 mujeres africanas

La pasarela solidaria celebrada en el Palacio de la Exposición de Valencia no solo deslumbró por su creatividad, sino que logró un objetivo profundamente transformador: hacer posible becas de formación profesional en Diseño y Confección para jóvenes mujeres de Kinshasa, en la República Democrática del Congo.

La moda volvió a demostrar que puede ser mucho más que estética. Puede ser un gesto, una oportunidad y, sobre todo, un puente entre realidades que parecen lejanas. La pasarela solidaria celebrada el pasado noviembre en el Palacio de la Exposición de Valencia logró un objetivo profundamente transformador: hacer posible 20 becas de formación profesional en Diseño y Confección para jóvenes mujeres de Kinshasa, en la República Democrática del Congo.

El evento se enmarcó en la 4ª edición de los Premios “Diseños que Cambian Vidas”, organizados por la Fundación COSO y Harambee ONGD, una cita ya consolidada que une moda, compromiso social y defensa de la igualdad de la mujer africana. 

Jóvenes diseñadores de distintos puntos de España aceptaron el reto de mirar a África no como inspiración estética, sino como causa, y plasmaron en sus colecciones la fuerza, la dignidad y la elegancia de sus mujeres.

Los ganadores del desfile y el jurado, en los Premios 'Diseños que cambian vidas'.
Los ganadores del desfile y el jurado, en los Premios 'Diseños que cambian vidas'.

El jurado otorgó tres galardones: Diseño Urbano a la colección Mama Asha; Diseño Étnico a Arewa; y Diseño de Fiesta a Savage Grace. La deliberación estuvo en manos de un jurado profesional entre el que destacaron el pintor Javier Calvo y la diseñadora Dolores Cortés, quien además puso el broche final al acto presentando su colección África.

Los premios que cambiarán el futuro de mujeres de Kinshasa

Durante el desfile, que reunió a numeroso público, ocho creadores emergentes presentaron sus propuestas con una convicción compartida: saber que cada prenda contribuía a cambiar el futuro de otras mujeres. Desde el primer momento, todos asumieron el proyecto como propio. 

Las becas obtenidas permitirán que 20 alumnas de la Escuela Kimbondo de Kinshasa accedan a una formación profesional que les abrirá las puertas a la independencia económica y al emprendimiento. Para muchas de ellas, estudiar diseño significa poder continuar su educación, abrir un pequeño taller, adquirir materiales o ayudar al sostenimiento de sus familias. Es, en definitiva, una oportunidad real de futuro.

Barakat, diseñadora nigeriana, desfilando con su propuesta, con la que rindió homenaje a sus raíces.
Barakat, diseñadora nigeriana, desfilando con su propuesta, con la que rindió homenaje a sus raíces.

Las colecciones premiadas reflejaron ese espíritu. Mama Asha, creada por Lirios, diseñadora alcoyana, y Catalina, de origen colombiano, se inspiró en la fortaleza silenciosa y la esperanza cotidiana de la mujer africana, con diseños sencillos pero cargados de significado.

Barakat, diseñadora nigeriana, rindió homenaje a sus raíces con Arewa, una explosión de tejidos vibrantes y siluetas que celebran la identidad y el orgullo femenino. 

Por su parte, los Rives Brothers, conocidos por su paso por “Maestros de la Costura”, presentaron Savage Grace, una colección que parte de la opresión de la mujer africana para transformarla en belleza, dignidad y resistencia.

Conexión con Kinshasa

Uno de los momentos más conmovedores llegó con la conexión en directo desde Kinshasa. Las alumnas becadas de la Escuela Kimbondo se dirigieron al equipo de COSO Moda y Harambee ONGD para agradecer la oportunidad recibida. Lo que iba a ser un breve saludo se convirtió en un intercambio de testimonios llenos de emoción y esperanza. Sus voces pusieron rostro al impacto del proyecto y recordaron a todos los presentes por qué la moda, cuando se compromete, puede cambiar vidas.

Desde Valencia, el equipo organizador respondió con palabras sinceras: “Ellas han sido nuestra mayor motivación. Pensando en su talento y en su futuro, cuidamos cada detalle del evento”. Esa energía compartida hizo posible reunir los fondos necesarios para las 20 becas.

Las jóvenes becadas de la Escuela Kimbondo, en Kinshasa.
Las jóvenes becadas de la Escuela Kimbondo, en Kinshasa.

La conexión, sencilla y profundamente humana, dejó un mensaje claro: Valencia y Kinshasa están hoy unidas por un puente tejido con esfuerzo, solidaridad y sueños compartidos.

La Fundación COSO integra este proyecto dentro de su responsabilidad social corporativa, apoyando la labor de Harambee ONGD, organización nacida en 2002 con el objetivo de promover el desarrollo en África, inspirada en la preocupación de San Josemaría por las personas más vulnerables. Un compromiso que, en esta pasarela, volvió a demostrar que la moda también puede ser esperanza.