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La Misa: porque Cristo no ha muerto, Cristo vive

En una tertulia, preguntaron a san Josemaría cómo aprovechar mejor la Misa. El santo recordó que es un acto maravilloso, de Cristo: “Porque Cristo no ha muerto, Cristo vive”. (0’59’’)

Los cooperadores del Opus Dei

Los cooperadores son personas que ayudan al Opus Dei de diferentes maneras: con su oración, con su dinero, con su trabajo, con su tiempo… San Josemaría les animaba también a exigir a otras personas, a dar la cara por Cristo (1’23’’).

El cuidado de los enfermos

Quien tiene a su cargo el cuidado de un enfermo sabe que no es una tarea fácil. San Josemaría invita a descubrir ocasiones para sacrificarse, para tener paciencia, y para vivir la caridad en esta dedicación (00’59’’).

Encontrar a Dios en la vida diaria

Dios -explica san Josemaría- es un Padre que nos acompaña en los momentos buenos y no tan buenos, cuando reímos y cuando lloramos (00'39'').

Dar a conocer a Jesucristo

Acoger a todos, dar cariño, no rechazar a nadie. Estos son los consejos que da el Fundador del Opus Dei para imitar a Jesucristo, porque Él “tampoco rechazaba” (vídeo: 1’31’’).

Superó su adicción al juego

Mi mujer había caído en la adicción de los juegos de azar y las apuestas. Gracias a la intercesión del beato Álvaro del Portillo y a la ayuda médica recibida, la situación ha ido mejorando.

Favores

“Cuando hablo con Él, hablo así…”

¿Cómo se puede amar más al Señor?, preguntaron a san Josemaría. El sacerdote contó con sencillez cómo era su trato con Dios. "Hay que visitarlo, conversar, intimar, verlo con los ojos del alma..." (3’52’’).

La Santa Misa

San Josemaría habla sobre la presencia de Cristo vivo en el Pan y el Vino consagrados. "Señor: sé que vives, que estás ahí escondido por Amor" (1'18'').

Trabajar por amor

¿Qué trabajo es más valioso? "Aquel que se hace con más amor de Dios", responde san Josemaría, en este vídeo en el que habla de trabajo y servicio a los demás.

Mirar al crucifijo

Acordarse de Dios en el trabajo no siempre es fácil. Un pequeño crucifijo sobre la mesa puede ayudar a dirigir el pensamiento al Señor mientras continuamos con nuestras tareas. Así lo hacía san Josemaría (00’38’’).