San Josemaría habla del cielo
San Josemaría decía que “la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra”. Pero, ¿en qué consiste esa felicidad? ¿cómo será el Cielo? “El Cielo es… el amor”, responde el santo en este vídeo (0’50’’).
Leer el Evangelio
San Josemaría cuenta en este vídeo (1'45'') cómo hacía oración con el Evangelio: siendo un personaje más entre los discípulos de Jesús.
"La oración, telefono directo con Dios".
Rezar no es otra cosa que hablar con Dios, como se charla con un amigo o con un hermano. Y el Señor siempre está esperando ese rato de conversación (01’46’’).
“San José, padre del Señor”
El Fundador del Opus Dei veía en san José al padre fuerte y cariñoso que Cristo quiso tener en la tierra. A él le pedía que le enseñase a tratar a María y a Jesús: “¡Cómo lo abrazaría, cómo lo besaría!...” (2’15’’).
Alegría y dolor
Ante un revés en la vida, san Josemaría aconseja recuperar la serenidad en la oración. “En cuanto aceptes la voluntad de Dios, el dolor no es dolor, porque esa cruz la lleva Él”. (0’53’’).
Vídeo de San Josemaría: "Mi mayor amor: un hebreo"
Una muestra práctica de diálogo interreligioso: “Yo amo mucho a los hebreos –dice el Fundador-, porque amo a Jesucristo con locura” (0’48’’).
El cuidado de los enfermos
Quien tiene a su cargo el cuidado de un enfermo sabe que no es una tarea fácil. San Josemaría invita a descubrir ocasiones para sacrificarse, para tener paciencia, y para vivir la caridad en esta dedicación (00’59’’).
Dios y las cosas terrenas
Ser santos en la vida ordinaria: una meta atractiva para todo cristiano. ¿Cómo alcanzarla? Queriendo al cónyuge, cuidando a los hijos, trabajando con profesionalidad… “Y Dios nos ayudará”, dice san Josemaría (vídeo: 01'27'').
“Hablar a Dios con el corazón”
Para hablar con Dios, aconsejaba San Josemaría a un amigo, “no escojas las palabras. Como cuando hablas con tu mujer y con tus hijos, o con las personas que quieres... Deja que tu corazón marche” (2’42’’).
"El amor bendito del matrimonio"
‘Bendigo el matrimonio con mis dos manos de sacerdote’, decía san Josemaría. A los cónyuges recomendaba reñir poco y terminar siempre con el perdón y un abrazo (02’32’’).










