El cuidado de los enfermos
Quien tiene a su cargo el cuidado de un enfermo sabe que no es una tarea fácil. San Josemaría invita a descubrir ocasiones para sacrificarse, para tener paciencia, y para vivir la caridad en esta dedicación (00’59’’).
Ejemplo cristiano en el trabajo
¿Cómo mantener la dignidad, dando la cara en un ambiente poco cristiano? Esta pregunta, tan actual, se la hicieron a san Josemaría en 1972. Y ésta fue su respuesta (vídeo: 0’44’’)
La Santa Misa
San Josemaría habla sobre la presencia de Cristo vivo en el Pan y el Vino consagrados. "Señor: sé que vives, que estás ahí escondido por Amor" (1'18'').
Ilusionarse con la vida ordinaria
“Si pones amor en tus días, cada día es distinto”, aconseja el Fundador del Opus Dei a quien quiere huir de la rutina y encontrar a Dios en su jornada habitual (vídeo: 1’53’’).
El ordenador volvió a funcionar
Después de probar distintas opciones para que el ordenador volviera a funcionar, decidí pedir ayuda a don José María Hernández Garnica. Y el ordenador comenzó a funcionar.
Dios y las cosas terrenas
Ser santos en la vida ordinaria: una meta atractiva para todo cristiano. ¿Cómo alcanzarla? Queriendo al cónyuge, cuidando a los hijos, trabajando con profesionalidad… “Y Dios nos ayudará”, dice san Josemaría (vídeo: 01'27'').
San Josemaría habla sobre el Espíritu Santo y la vida ordinaria
El Espíritu Santo está dentro de nosotros. Nos acompaña en nuestra vida ordinaria, y nos va cambiando, nos va haciendo mejores. Así lo explicaba san Josemaría (01’32’’).
Trabajar por amor
¿Qué trabajo es más valioso? "Aquel que se hace con más amor de Dios", responde san Josemaría, en este vídeo en el que habla de trabajo y servicio a los demás.
San Josemaría habla del cielo
San Josemaría decía que “la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra”. Pero, ¿en qué consiste esa felicidad? ¿cómo será el Cielo? “El Cielo es… el amor”, responde el santo en este vídeo (0’50’’).
“Estoy roto, pero sigo sirviendo”
Las cosas más propias de la vida ordinaria sirven para hacer oración. Una sopera rota, por ejemplo. San Josemaría decía que él era así, como una sopera rota -por los pecados- y arreglada -gracias a la confesión- que seguía sirviendo buen alimento a los demás (01’58’’).










