«La tarea de hacer el Opus Dei era un imposible, humanamente hablando»

El 23 de enero se presentó en la Librería Neblí (TROA) el libro “Posguerra. La primera expansión del Opus Dei durante los años 1939 y 1940”, de Onésimo Díaz, Profesor de Historia de la Universidad de Navarra e Investigador del CEDEJ (Centro de Documentación y Estudios Josemaría Escrivá de Balaguer).

Publicado por la Editorial Rialp, el libro analiza la vida cotidiana en la residencia de estudiantes de la calle Jenner de Madrid, que comenzó su andadura en septiembre de 1939, al suceder a la residencia de la calle Ferraz, y los primeros viajes para ampliar la labor del Opus Dei a Barcelona, Valencia, Zaragoza, Valladolid, Bilbao, San Sebastián, Granada, Salamanca, Murcia, Gijón y Oviedo en los años 1939 y 1940.

El profesor Onésimo Díaz describe cómo tuvo lugar el desarrollo de la Obra desde Madrid a las principales ciudades universitarias españolas. En el libro aparecen jóvenes que luego desempeñaron un papel relevante en la historia de España como Alberto Ullastres, Rafael Termes, José María Albareda, Rafael Calvo Serer, Antonio Fontán, Vicente Rodríguez Casado, Florentino Pérez Embid…

También son protagonistas de este libro jóvenes universitarios que comenzaron la labor de la Obra en otros países, como Pedro Casciaro, José Luis Múzquiz y José María Hernández Garnica, o que trabajaron junto al fundador y le sucedieron al frente de la institución, como Álvaro del Portillo.

Historia del Opus Dei contextualizada

El autor contextualiza la historia del Opus Dei en esos años en la más general de la posguerra española y los primeros años de la Segunda Guerra Mundial. Analiza cifras y estudios sobre la población universitaria de la época, las instituciones religiosas, como la Acción Católica, las Congregaciones Marianas y la Acción Católica Nacional de Propagandistas (ACNdP), las pastorales de los Obispos y sus relaciones con Franco, etc.

Las fuentes que ha utilizado el autor para el libro, muy documentado, son los documentos sobre la época del Archivo General de la Prelatura del Opus Dei en Roma: “A través de ellos trato de presentar con toda intensidad la vida y actividades del fundador y de las personas del Opus Dei”.

Las fuentes que ha utilizado el autor para el libro, muy documentado, son los documentos sobre la época del Archivo General de la Prelatura del Opus Dei en Roma

También ha consultado como fuentes primarias, entre otros, el Archivo General de la Administración, el del Palacio Real y el de la Universidad de Navarra, donde se custodian muchos de los archivos personales de los personajes relevantes que se citan; y como fuentes secundarias una amplísima bibliografía que cita a pie de página, sobre muchas de las cuestiones que se abordan en el libro.

El libro incluye una buena selección fotográfica de personas y lugares, un mapa y un índice de nombres.

El ambiente social de la labor apostólica del Opus Dei

Intervinieron en el acto la profesora de Comunicación de la Universidad de Valladolid María Merino Bobillo, que presentó a los que iban a intervenir y comentó que: “Como comunicadora, me quedo con el contraste entre la portada del libro y su contenido. En la portada hay destrucción, desolación, ruina y solamente tres personas que las contemplan con resignación. Y el contenido del libro rebosa entrega, dedicación, entusiasmo. Al pequeño grupo inicial de seguidores de san Josemaría se van incorporando más y más jóvenes con una conciencia de misión tan clara que dedican su vida a ello, se mueven, viajan en unas condiciones muy distintas a las actuales (carreteras destrozadas por la guerra, los fines de semana reducidos al sábado por la tarde y el domingo…) y lo hacen para extender la semilla de lo que ellos acaban de conocer: el Opus Dei, que por decirlo así, apenas existía, si comparamos con la actualidad. No existían modos de hacer, experiencias, gente, medios… y su empuje, secundando al Fundador, marcó un modo de hacer”.

A continuación tomó la palabra el Catedrático Emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense Octavio Ruíz-Manjón que habló del duro contexto en que se desarrolló esta historia.

“Como comunicadora, me quedo con el contraste entre la portada del libro y su contenido”, señaló María Merino Bobillo

La Iglesia sobrevivió a una dura represión en la guerra civil en la que fueron asesinados siete mil sacerdotes y religiosos, trescientas religiosas y numerosos laicos, según las documentadas cifras de Antonio Montero. El papa Pío XI ya empleó la palabra martirio en septiembre de 1936”. La represión en el otro bando también fue dura, aunque de otro signo. Y también hubo personas que buscaron la piedad y el perdón, como D. Marcelino Olaechea, obispo y amigo de san Josemaría.

Y continuó: “El Opus Dei, como parte de la Iglesia, atravesó esa época con enormes dificultades y el Prof. Onésimo Díaz ha realizado un gran esfuerzo de contextualización de la España que salió de la guerra civil: el esfuerzo de una España nueva y soñada. Y es en ese ambiente donde trabajan con entusiasmo los jóvenes del Opus Dei realizando un enorme esfuerzo de apostolado cristiano”.

Un relato conmovedor y muy iluminador de los comienzos del Opus Dei

Intervino a continuación el Catedrático de Comunicación de la UNIR Julio Montero Díaz, que resaltó del libro “la epopeya que relata: en un año, el Opus Dei, apenas formado por un grupo de poco más de una docena de miembros, pasa a multiplicarse y en ese poco tiempo llega a tener setenta y seis miembros. El ambiente era muy duro: se pasa hambre, no se viaja porque es muy difícil hacerlo… Este crecimiento y este entusiasmo en la misión, no fue fruto sólo de un gran esfuerzo –que lo hubo–, sino de algo íntimo: la conciencia de una llamada de Dios para realizar el Opus Dei”.

El libro narra una microhistoria, a base de cartas, diarios y relatos de los viajes, pero la historia que cuenta es una epopeya en la que los jóvenes, movidos por el empuje sobrenatural de san Josemaría, tenían conciencia de estar comenzando algo grande, querido por Dios, y “con un entronque en el modo de hacer de los primeros cristianos”. En el relato parecen entrelazados lo divino y lo humano: personas que se convierten, que se acercan a Dios, y la compra de pan en una panadería de Valladolid para llevar a Madrid, donde escaseaba...

El Catedrático Julio Montero Díaz resaltó del libro “la epopeya que relata”

Por último, el autor, Onésimo Díaz habló de los dos años intensos de la vida de la institución fundada por san Josemaría Escrivá: “tras la guerra civil española, el fundador del Opus Dei visita las ruinas de la residencia de estudiantes DYA, en la calle Ferraz de Madrid y observa que el inmueble ha sido destruido y solo contaba con catorce hombres muy jóvenes y dos mujeres recién incorporadas, y una misión que apenas ha cumplidos diez años de vida. Humanamente hablando era una tarea imposible”.

El autor describió las partes del libro: las Cartas circulares de san Josemaría a los fieles del Opus Dei para alentarles en su vocación y su misión de transmitir el espíritu de la Obra de santificación en medio del mundo; la con la ayuda de la madre y la hermana del fundador, trasmite un espíritu de familia y un ambiente de hogar; los viajes a las ciudades universitarias: “se pasaba hambre, eran viajes duros, sacrificados, penitentes, que hacían jóvenes entusiasmados con su misión de dar a conocer la vocación cristiana de santidad en medio del mundo, mediante la santificación del estudio, el trabajo, las relaciones familiares y sociales…”.

Onésimo Díaz resaltó que ha querido “darles voz a los protagonistas para que cuenten la historia a su manera, pues las fuentes están muy bien conservadas”

El Prof. Onésimo Díaz concluyó su intervención: “he querido leer con perspectiva de historiador las cartas, los diarios y los relatos de viajes y darles voz a los protagonistas para que cuenten la historia a su manera, pues las fuentes están muy bien conservadas”.

Concluyó la moderadora, la profesora María Merino Bobillo:Estos jóvenes estaban haciendo realidad la conciencia de la radicalidad de la vocación cristiana a la santidad de los laicos, treinta años antes de que el Concilio Vaticano II hablara de ella. Resulta conmovedor y muy iluminador para las personas del Opus Dei, para los creyentes y para todo hombre de bien conocer esta historia de jóvenes que aprendieron de san Josemaría a ser santos en medio del mundo”.