Viaje del Prelado a Polonia

Mons. Fernando Ocáriz ha recibido el doctorado honoris causa de la Facultad Pontificia de Teología de Breslavia (Papieski Wydział Teologiczny we Wrocławiu).

El prelado con algunas familias de Poznan (Polonia).
El prelado con algunas familias de Poznan (Polonia).

Viernes, 24 de junio

En la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, mons. Fernando Ocáriz celebró la Misa en el oratorio del centro Sołek. Asistieron un grupo de fieles del Opus Dei, quienes al finalizar le regalaron el escudo de su ciudad como recuerdo de la visita en estos días.

Acudió también a despedirse de quienes frecuentan el centro Antrejka. Hubo tiempo para preguntas y breves anécdotas relacionadas con el trabajo. Agata, veterinaria, le pidió ideas sobre cómo acercar a Dios a los colegas del trabajo y a quienes acuden a su clínica con las mascotas. “La amistad exige mostrar interés por lo que es importante para los demás. Si nos interesamos sinceramente por la vida de los demás, también ellos se interesarán por lo que es importante para nosotros”, dijo el Prelado.

Ewa, arquitecta, habló de su tesis doctoral sobre la belleza y de cómo ésta puede ser una herramienta de evangelización. Mons. Ocáriz confirmó sus palabras y subrayó que “la belleza siempre está relacionada con la verdad”. Zuzia, que trabaja como psiquiatra en una clínica, pidió oraciones por sus compañeros, que ponen un gran corazón en su trabajo.

Karolina mostró un álbum de fotos del club Antrejka, que promueve diversas iniciativas sociales y actividades para jóvenes. Este año, entre otras cosas, realizaron jornadas de voluntariado en un comedor social para personas sin hogar en Wroclaw.

Al final hubo tiempo para cantar juntos una canción que habla sobre la fidelidad, que gustaba mucho a san Josemaría. Uno de los versos de esta canción dice que “vale la pena ser fiel”. El Padre mencionó que había escuchado a san Josemaría repetir en voz baja esas palabras: “vale la pena, vale la pena ser fiel”, mientras le cantaban esa canción. Tras bendecir al grupo, mons. Fernando Ocáriz continuó su viaje a Varsovia.

Antes acudió a Filtrowa, un centro del Opus Dei donde se ofrece formación humana y cristiana a universitarios y bachilleres.

Mateusz, doctorando en física -disciplina que estudió también mons. Ocáriz en su época universitaria- glosó los resultados de una investigación sobre la que hablará en una conferencia. Marcin compartió su experiencia como periodista radiofónico durante el periodo de la pandemia.

Adam, Michał y Tymoteusz relataron algunas historias del programa Starter, una serie de actividades para ayudar en el crecimiento académico y personal de bachilleres. Hablaron del voluntariado llevado por los participantes del programa durante el año escolar y durante las vacaciones en lugares de exclusión social. Compartieron también con mons. Fernando Ocáriz la alegría de que los jóvenes muestran mucho interés por la cultura, el arte, la historia y la filosofía, disciplinas que en la “cultura del éxito” con frecuencia se consideran inútiles. El Prelado les animó a seguir desarrollando estas actividades diciendo que al final la sabiduría siempre sirve a las personas.

Al final del encuentro, el prelado del Opus Dei se refirió a la fiesta litúrgica que se estaba viviendo en la Iglesia y sugirió orar juntos para pedir por la paz con la jaculatoria Cor Iesu Sacratissimum et misericors, dona nobis pacem (“Misericordioso y Sagrado Corazón de Jesús, danos la paz”) que utilizaba con frecuencia san Josemaría. Remarcó que no se trata únicamente de pedir por la paz ante las guerras, sino también por la paz en las familias y dentro de nosotros mismos. Jesucristo, dijo, es la fuente de donde surge esa paz, y recordó las palabras de san Pablo que se refieren a Cristo: Ipse est pax nostra (cfr. Ef 2, 14), Él es nuestra paz. Propuso también acudir al Señor en los momentos de tribulación para recuperar la paz.

Por la tarde, el prelado del Opus Dei acompañado por el vicario regional Stefan Moszoro-Dąbrowski ha dirigido una reunión de trabajo en la sede de la Asesoría regional, órgano de gobierno de las mujeres de la Obra en Polonia.

La jornada terminó con la bendición eucarística, con motivo de la fiesta litúrgica de este día y una reunión en familia con los fieles del Opus Dei en la sede del centro.

Jueves, 23 de junio

Mons. Fernando Ocáriz transcurrió la jornada en Poznan, ciudad emprendedora y universitaria donde el Opus Dei ofrece formación cristiana desde hace 25 años. El día comenzó con la Misa en Antrejka, un centro de la prelatura. Asistieron algunos matrimonios que participan en los encuentros formativos desde los inicios.

El prelado tuvo un rato de conversación con un grupo de sacerdotes que reciben asistencia espiritual gracias a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; además, visitó Fara, una de las principales iglesias de la ciudad, dónde se conservan unas reliquias de san Josemaría.

Al mediodía, acudió a visitar al arzobispo de Poznań y presidente de la Conferencia Episcopal polaca, mons. Stanisław Gądecki.

Por la tarde mantuvo otros encuentros con fieles del Opus Dei y sus familias. Agnieszka le felicitó por el día del padre que se celebra en Polonia el 23 de junio.

Aludiendo a los recientes éxitos de una jugadora polaca de tenis, deporte al que mons. Ocáriz es aficionado, hizo referencia a la necesidad de contar con una persona que nos acompañe en la vida espiritual, para que “aprendamos a correr no sólo los sprints, sino también los maratones”.

Mons. Ocáriz comentó que el fin de todo el cristiano es imitar a Jesucristo en las reacciones y en los modos de trabajar y de tratar a las personas. Sugirió, además, la figura de san Juan Bautista como un modelo de apóstol: así como el Precursor había dicho refiriéndose a Jesús que conviene que Él crezca y yo disminuya (Jn 3, 30), el fiel cristiano no debería ser autorreferencial en su acción evangelizadora, sino remitir siempre al Señor.

Łukasz contó como para su familia ha sido una gran lección de generosidad acoger a una familia de refugiados ucranianos. El impacto llegó más allá de su casa, pues incluso los familiares lejanos y vecinos se involucraron en la ayuda.

Beata le contó la historia de su familia y pidió consejo sobre cómo construir una familia multigeneracional, cuando uno es el mayor entre todos los familiares.

Olena, de origen ucraniano, preguntó sobre cómo amar al prójimo cuando parece especialmente difícil si se experimenta rechazo por la otra persona.

También Łukasz relató cómo el esfuerzo por formarse le había ayudado a vivir mejor su matrimonio. El Prelado remarcó la importancia de que los esposos se quieran cada vez más, aunque pase el tiempo y algunos aspectos del amor pasen a un segundo plano.

El día acabó con una tertulia en el centro Sołek, dónde asistieron personas que vinieron desde otras ciudades. Finalmente, se cantaron unas canciones que gustaban particularmente a San Josemaría.


Miércoles, 22 de junio

Mons. Józef Kupny, obispo de Wrocław (Polonia) presidió la misa celebrada a las 9.00 en la catedral de la ciudad. Concelebró, entre otros, Mons. Fernando Ocáriz. Participaron en la Eucaristía las autoridades académicas de la Universidad de Wrocław y numerosos fieles.

En la homilía, Mons. Damian Bryl (obispo de Kalisz, una localidad cercana a Wrocław) habló sobre los frutos por los cuales serán conocidos los que anuncian fielmente la palabra de Dios. Bryl hizo referencia a la lectura que Mons. Ocáriz realiza en sus obras sobre los retos que presenta el mundo actual, que no afronta de manera crítica, sino tratando de identificar en ellos las preguntas fundamentales que entusiasman a las personas y su posible apertura a la luz del Evangelio.

Tras la misa, comenzó el acto académico de investidura Honoris Causa en el aula de la Pontificia Facultad Teológica. Tras la bienvenida oficial a la comunidad académica de Wrocław y la laudatio -las tradicionales palabras de elogio al candidato- del rector prof. Włodzimierz Wołyniec, las autoridades de la facultad entregaron el título honorífico al prelado del Opus Dei.

- Link: Apuntes de la conferencia de Mons. Fernando Ocáriz

La facultad cuenta entre sus doctores de honor al entonces cardenal Joseph Ratzinger, al cardenal Gerhard Müller y otros célebres teólogos. En su clase magistral, Mons. Ocáriz subrayó la necesidad de contar con una adecuada filosofía en la teología, que no implique renunciar a cuanto de experiencial hay en la fe y en la vida cristiana. Situó también a la teología dentro de la misión apologética en confrontación con la cultura post-cristiana.

Acabada la ceremonia de investidura, el Prelado viajó a Poznań, donde acudió a rezar al santuario de san Jacinto en Legnica, lugar donde en 2013 ocurrió un milagro eucarístico reconocido por la Santa Sede. Tras un rato de oración personal ante el Santísimo, saludó a un grupo de fieles. El párroco, Ks. Andrzej Ziombra, le relató los frutos espirituales que está aportando el milagro eucarístico a su parroquia. Compartió también su alegría porque en su parroquia tengan lugar encuentros formativos que se nutren del espíritu de san Josemaría.

Luego, el viaje prosiguió hasta Sołek, un centro del Opus Dei cercano a Poznań, donde se alojará durante los próximos días.


Martes, 21 de junio

A media tarde, el Prelado aterrizó en Breslavia. En el aeropuerto algunas familias le dieron la bienvenida. Tras un breve momento de conversación, Mons. Ocáriz se dirigió a la sede de un centro del Opus Dei en la ciudad, donde participó en la bendición eucarística.

Se reunió después con el rector de la Pontificia Facultad Teológica, Mons. Włodzimierz Wołyniec y se alojó en el seminario diocesano.


El 25 de junio -vigilia de la fiesta de san Josemaría, que este año cae en domingo- celebrará la Misa en Varsovia. Antes y después de esa fecha, mantendrá encuentros con fieles y amigos de la prelatura.

También acudirá a rezar ante la tumba del cardenal Stefan Wyszynski, beatificado en septiembre 2021, quien desarrolló un papel determinante en defensa de la Iglesia y del país durante la Guerra Fría y los años del gobierno comunista. 

Además, realizará una visita al presidente de la Conferencia Episcopal, el arzobispo Stanisław Gądecki.

Finalmente, acudirá a Legnica, donde en 2013 ocurrió uno de los milagros eucarísticos más recientes reconocidos por la Santa Sede.