La Pasión de Cristo en mi vida

"La Pasión de Cristo", un libro escrito en un lenguaje actual y con un poco de la “imaginación y afectividad personal” del autor, José Miguel Ibáñez Langlois, fue presentado al inicio de la Semana Santa y permite adentrarse en el misterio del dolor.

Opus Dei - La Pasión de Cristo en mi vida

“La Pasión de Cristo”, libro del Pbro. José Miguel Ibáñez Langlois[1], busca ayudar “a asomarse a la inmensidad del dolor de amor con que Jesús nos redimió de nuestros pecados, y a atisbar la incomparable grandeza de su corazón, desde las angustias mortales de Getsemaní hasta la gloria de su Resurrección”[2]. Se trata de la tercera obra que escribe el autor sobre la pasión de Cristo. Porque ahí están las claves para las preguntas existenciales de todo hombre, de toda mujer.

"TENDEMOS A SENTIR HORROR AL SUFRIMIENTO. ESA ES LA CONDICIÓN HUMANA, LA MISMA QUE HIZO SUYA JESÚS. “LA PASIÓN DE CRISTO”, QUISIERA AYUDAR AL CREYENTE QUE SUFRE A REALIZAR EN CRISTO LA TRANSFIGURACIÓN DEL DOLOR EN REDENCIÓN, SEGUIDA POR SUS INNUMERABLES FRUTOS DE PAZ Y ALEGRÍA”.

“El ser humano -escribe- tiene la penosa capacidad de vivir sin preguntarse por el sentido de la vida, y puede pasar años en ese estado de vaciedad. Pero cuando el dolor irrumpe en su vida, es entonces cuando resulta difícil sustraerse a la gran pregunta sobre el sentido de la existencia, que incluye, por supuesto, la pregunta particular por el sentido del dolor mismo. Porque no es digno del hombre sufrir como las bestias, es decir, con bramidos y sin preguntas".

El pbro. José Miguel Ibáñez Langlois, autor del libro La Pasión de Cristo, Ediciones UC. Fotografía: www.uandes.cl

Seleccionamos cuatro temas abordados por el escritor durante el encuentro realizado por la Universidad de los Andes y Ediciones UC con ocasión del lanzamiento del libro. Y para escucharlo en palabras del autor, adjuntamos los audios correspondientes.


La pasión de Cristo: Un acontecimiento diario, personal.

Por qué un tercer libro sobre la Pasión: “porque es lo más importante que me ha ocurrido a mí en mi vida (…) la pasión de Cristo me ocurrió a mí, personalmente. Si no es así, ¿qué es la pasión de Cristo? Es un conjunto de recuerdos, algunos de ellos muy conmovedores, o inspiradores de ciertas normas de conducta, lo que es casi decir, la nada.

No. No se trata de un buen ejemplo que nos quedó lejos, a lo largo de los siglos, sino de un acontecimiento diario, personal, que nos afecta a cada uno de nosotros en la vida durante todos los días de nuestra vida".


El sentido del dolor es el Amor

"Todos sufrimos en la vida. Ahora mismo, esta pandemia nos está haciendo sufrir de muy distintas maneras. Sufrir a ciegas, sufrir sin divisar el sentido del dolor, es una cosa muy penosa. Es la pasión de Cristo la que nos enseña el sentido del dolor en la vida humana. El sentido del dolor en la vida humana es el Amor. Primero el amor infinito de Dios, nuestro Señor, por cada uno de nosotros. (…) Cuando sufrimos con amor y por amor a Dios y al prójimo, valga la paradoja, casi podríamos decir que no sufrimos porque las penas de amor ya no son pena".


¿Cómo acercarse a un misterio como la cruz, “locura y escándalo”?

"La cruz, locura y escándalo. ¿Cómo acercar a nuestra vida algo tan completamente misterioso? En la medida en que nosotros nos acercamos al misterio de Cristo Jesús nuestro Salvador. ¿Y cómo lo hacemos? (…) Yo no conozco más maneras que estas: una, orar. Orar, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, especialmente a los pies de la cruz de Cristo junto a María Santísima. Porque en la oración, sobre todo en la oración que llamamos contemplación, la mirada que se fija en el Señor crucificado y que se detiene en Él y no se aparta de Él. Y lo mira con amor. Y eso un día y otro día y otro día de nuestra vida. Orar.

Oración y Eucaristía. El Pan y la Palabra. Es la manera de acercar el misterio de la cruz de Cristo a cada uno de nosotros, incluso si estamos inmersos en una cultura que, por su hedonismo, por su materialismo práctico, nos aleja. Pero solo aleja a los que quieren alejarse. Si queremos estar cerca del misterio de Cristo, Él mismo saldrá a nuestro encuentro y estará más cerca que nunca de nosotros".


¿Cómo acompañar a Cristo en su sufrimiento? ¿Cómo acompañar a quienes sufren?

"La soledad del que no tiene quien le acompañe (…) es una prueba sumamente dura en la vida. Esa soledad la sufrió infinitamente Jesús desde el huerto hasta su último grito en la cruz.

Nosotros lo acompañamos a Él con la oración, con la Eucaristía, pero muy especialmente lo acompañamos a Él en persona, cuando nos dirigimos a acompañar a una persona que está sola.

Un propósito: ir a visitar a una persona solitaria, que lo necesita y que podría recibir de cada uno de nosotros ayuda, compañía y consuelo. Porque en ese caso es el mismo Jesucristo nuestro Señor, el que recibirá esa forma nuestra de amor y de consuelo".



Semana Santa 2021: Buscar, encontrar y amar a Cristo. PDF con audios, textos, videos y canciones.


Lucía Santa Cruz, presentadora del libro. Fotografía: www.lyd.cl

Párrafos escogidos de quien presentó el libro ante una audiencia on line, la historiadora Lucía Santa Cruz[3].

“En el texto es posible encontrar distintos niveles de lectura. Por una parte, el relato de la Pasión, ensamblando rigurosamente los relatos de los 4 evangelistas. Los sucesos enmarcados además en un contexto histórico y político, sin el cual la comprensión queda trunca. Y, en tercer lugar, como él señala, usando una sobria imaginación entendemos mejor desde las angustias mortales de Getsemaní hasta la gloria de la Resurrección. Y todo lo anterior acompañado de preciosas reflexiones que nos ayudan no a entender mejor la pasión -porque nada puede hacerlo-, pero sí a sentirla, a acercarla a nuestras vidas y a nuestras percepciones y con ello aumentar la presencia de Dios en nosotros. Para hacerla más tangible, más cercana y como resultado de ello, vigorizar nuestro sentido de trascendencia, en una recuperación de la gravitas de nuestra existencia.

El libro de José Miguel Ibáñez viene a devolver a la pasión de Cristo el lugar único e insustituible que tiene en la fe cristiana y lo hace entregándonos un relato de lo sucedido en Jerusalén en todo su horror, su crueldad y por sobre todo su misterio insondable.

Con su imaginación sobria el libro nos explica los padecimientos de Jesús sin morbo, pero en toda su realidad.

Hoy día la mayoría de los cristianos queremos una visión edulcorada, y a veces emasculada del cristianismo, sin mucha cruz, sin culpa, sin dolor, envuelta a la vez en una nube abstracta de amor, de un 'buenismo' secular. El libro de José Miguel Ibáñez viene a devolver a la pasión de Cristo el lugar único e insustituible que tiene en la fe cristiana y lo hace entregándonos un relato de lo sucedido en Jerusalén en todo su horror, su crueldad y, por sobre todo, su misterio insondable. La pasión no es nada si no es un misterio y si no es vista como el eje central insustituible del misterio, esa área no susceptible de entender en plenitud solo a través de los sentidos y la razón, esa forma de conocer única e irrepetible.

Pues bien, al finalizar el libro pude revertir la pregunta y ya no quedarme con ¿qué hacemos con la pasión de Cristo en la modernidad? ¿Cómo entenderla? ¿Cómo explicarla con las lógicas del mundo? Para concluir que la gran pregunta es ¿cómo procesamos el dolor, ese dolor inevitable, consustancial a la naturaleza humana, en esta modernidad sin referencia a la pasión de Cristo?

Confieso humildemente que el núcleo central de mi fe es la convicción cierta e inmutable de que sola no soy capaz con el dolor. Cómo nos sustraemos de nuestra identidad animal y logramos una mirada que vaya más allá del mundo material, que nos dé un sentido de la existencia más allá de la gratificación inmediata de corto plazo, que nos condena a la irrelevancia y que, paradojalmente, en esa misma búsqueda desenfrenada por la felicidad, nos lleva a la frustración y la infelicidad.

No se me ocurre una respuesta alternativa que abrazar el misterio y la locura de la Cruz.

El libro que hemos presentado es el mejor camino que yo he encontrado en mi vida para hacer nuestra esa locura de la Cruz".


Desde la cruz

En el capítulo de La muerte de Jesucristo, el autor señala: “La cruz es un lenguaje más elocuente que mil voces, imágenes o libros, pero ningún ser humano es su intérprete. Se nos perdonará, para el aprovechamiento de nuestras almas, la temeridad de hacer hablar desde la cruz al crucificado de esta manera":

Por esos pensamientos tuyos vanos, frívolos y egoístas, mi cabeza está coronada por un casco de espinas.

Por esos ojos tuyos llenos de deseo y curiosidad, los míos están cubiertos por el velo de mi propia sangre.

Por esa lengua tuya que susurra maledicencias, la mía está muda y seca y pegada a mi paladar.

Por esa boca tuya que come y bebe de más, a la mía le dan de beber hiel y vinagre.

Por ese corazón tuyo que en tu prójimo no me encuentra a mí, el mío da sus últimos latidos de amor por ti.

Por esos brazos tuyos caídos en la pereza, los míos están abiertos para sostener el precio de tu rescate.

Por esas manos tuyas que toman la fruta prohibida, las mías están traspasadas en el patíbulo de tu redención.

Por esos afanes tuyos de honor y de vanagloria, mi nombre sobre la cruz es el hazmerreír de los que miran y pasan.

Por esos cuidados voluptuosos que dedicas a tu propio cuerpo, el mío está repleto de cardenales y de llagas supurantes.

Por esas ansias tuyas de dinero y bienes superfluos y lujos y vanidades, mi cuerpo está desnudo sobre el madero.

Por esos pasos tuyos que te llevan donde no debes, mis pies están inmóviles y gruesos clavos los atraviesan.

Y por esa que llamas tu libertad y haces lo que te viene en gana, la libertad mía es estar clavado de amor por tu salvación.

"Es un atrevimiento tomar la palabra por Jesús o hacerse vocero de sus sentimientos en la cruz, pero la tradición cristiana lo ha hecho a menudo, y cada uno sabrá recoger de allí lo que le sea más útil para su alma".


[1] José Miguel Ibáñez Langlois (Santiago de Chile, 1936) es Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, y Doctor en Filosofía por la Universidad Lateranense de Roma. Ordenado sacerdote en 1960, desarrolla su labor pastoral en los medios universitarios de Santiago. Ha enseñado Teología Espiritual, Antropología Filosófica y Teoría Poética en diversas universidades chilenas y extranjeras. Es miembro de número de la Academia Chilena de Ciencias Sociales, Políticas y Morales, y ha sido miembro de la Comisión Teológica Internacional. Actualmente es profesor y capellán de la Universidad de los Andes. Ha escrito unos mil quinientos artículos de crítica, doce libros de poesía y veinte de ensayo.

[2] Introducción libro La Pasión de Cristo, José Miguel Ibáñez Langlois.

[3] Lucía Santa Cruz Sutil (Santiago de Chile, 1942) es Master of Philosophy de la Universidad de Oxford; Bachelor of Arts, Universidad de Londres y MA en Historia London University. Miembro de número de la Academia de Ciencias Sociales Políticas y Morales. Es Consejera de varias instituciones académicas y culturales, entre ellas de Libertad y Desarrollo. Directora de empresas y profesora universitaria.