Gobierno

En Argentina, el vicario regional es el P. Juan Llavallol

el padre Juan Llavallol es el Vicario Regional del Opus Dei de la nueva Region del Plata que integra Argentina Paraguay Bolivia y Uruguay
p. Juan Llavallol - Vicario Regional del Opus Dei

El gobierno de la Prelatura del Opus Dei corresponde al Prelado, que es nombrado por el Papa. Para poder llevar a cabo de manera eficaz su tarea pastoral, el Prelado cuenta con un Vicario Regional al frente de cada una de las circunscripciones territoriales en que se distribuye la Prelatura por el mundo.

Al Vicario Regional del Opus Dei en cada país, le ayudan en su tarea dos consejos: la Comisión Regional, para los varones; y la Asesoría Regional, para las mujeres.

En Argentina, el Vicario Regional es el Pbro. Juan Llavallol. Nació el 18 de febrero de 1976 y es el segundo de 11 hermanos. Realizó sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio Los Molinos y es el primer egresado de la carrera de Ingeniería Industrial de la Universidad Austral. Dio sus primeros pasos como ingeniero en un plan de jóvenes profesionales en una empresa constructora, trabajó también en el departamento de industrias de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral y fue miembro del consejo directivo del Centro Universitario de Estudios.

Juan Llavallol vicario regional del Opus Dei en Argentina

A los 25 años viajó a Roma para realizar los estudios del seminario, donde vivió desde 2002 hasta 2009. Hizo su doctorado en Teología Espiritual en la Universidad de la Santa Cruz de Roma. En 2009 estuvo unos meses en Valladolid, España, iniciando sus prácticas sacerdotales. Al regresar al país, desarrolló su tarea pastoral en Mendoza y Rosario, hasta que en 2017 el prelado lo designó vicario secretario regional.

Ha sido capellán de colegios de APDES (Los Olivos, Portezuelo, Jardín Platero y Mirasoles) y profesor de Teología y Filosofía en la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral en Rosario.

Colaboró –junto con otros sacerdotes diocesanos– en la Misión Joven de Mendoza, que se inició como fruto de la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro –la primera con el Papa Francisco– y movilizó a miles de jóvenes de la Arquidiócesis de Mendoza a dar testimonio de fe en la calle, en la cárcel, en los hospitales, a través del deporte, la música, el arte, las redes sociales.

Como tantos sacerdotes, durante la pandemia, comenzó a compartir charlas y meditaciones a través de podcasts y audios para acompañar a todos con el mensaje del Evangelio a través de las nuevas tecnologías.