¿Cómo ser un buen amigo? 5 historias para descubrirlo

“La amistad es de los regalos más grandes que una persona, que un joven, puede tener y puede ofrecer. Qué difícil es vivir sin amigos”, dijo el Papa Francisco. El 20 de julio se celebra el Día del Amigo, una fecha especial para reflexionar sobre el inmenso valor que tienen ellos y ellas en nuestra vida. A continuación, te presentamos 5 testimonios que te ayudarán a ser un muy buen amigo/a de tus amigos/as.

1. Un buen amigo siempre te defiende - Chicho

Me acuerdo una vez, cuando iba al colegio, que para hacerme amigo de un compañero nuevo, usé una de las clásicas técnicas, que es hablar mal de un tercero. Sacarle el cuero a alguien que no está. Me quedó grabado cómo este compañero, que recién nos conocía, me cortó en seco y me dijo: ‘Pará. ¿Esto se lo dijiste a él en la cara? A mi no me van los caretas que hablan por la espalda’. Me dejó helado, fue un cachetazo, una lección de vida que siempre recuerdo y que intento poner en práctica desde ahí. Frente a él, no se podía hablar mal de nadie...ni de los que eran menos amigos.

Consejo del Papa Francisco: “Un buen amigo no abandona cuando llegan las dificultades, no traiciona ni tiene envidia, nunca habla mal del amigo, ni permite que, ausente, sea criticado, porque sale en su defensa. Felices los que saben ponerse en el lugar del otro, en los que tienen la capacidad de abrazar, de perdonar. Errores tenemos todos, equivocaciones, miles. Por eso, felices aquellos que son capaces de ayudar a otros en su error, en sus equivocaciones. Que son verdaderos amigos y no dejan tirado a nadie”.

2. Un buen amigo no te vende humo - Camila y Yamila

Los verdaderos amigos aparecen cuando más los necesitas, así lo vivimos nosotras. A los 7 años nos conocimos en una plaza y nos hicimos amigas muy rápido. Cuando tuvimos que volver cada quien a su casa, nos pusimos muy tristes porque queríamos seguir jugando.

Un año después, en el 2012, yo entré a una nueva escuela, El Buen Consejo. Para mi sorpresa, cuando entré estaba Yamila ahí. Nos hizo muy felices y hasta hoy, con 14 años, seguimos juntas, siendo amigas. Este año en el colegio conocimos una campaña solidaria para mamás llamada "Abrazo Materno”. Vamos juntas a compartir un lindo momento con las mamás y sus bebés, y eso nos hace crecer como amigas.

Nuestra amistad nos hizo darnos cuenta de que los amigos son aquellos que nos cuidan y quieren, aunque no estén siempre a nuestro lado. Un amigo es el que se queda cuando el resto se va, el que te ayuda a cumplir metas y te apoyan en tiempos difíciles.

Consejo del Papa Francisco: “Jesús no te vende humo. Porque sabe que la felicidad, la verdadera, la que deja lleno el corazón, no está en las «pilchas» que llevamos, en los zapatos que nos ponemos, en la etiqueta de determinada marca. Él sabe que la felicidad verdadera, está en ser sensibles, en aprender a llorar con los que lloran, en estar cerca de los que están tristes, en poner el hombro, dar un abrazo. La propuesta de Jesús es de plenitud. Pero por sobre todas las cosas, es una propuesta de amistad, de amistad verdadera, de esa amistad que todos necesitamos”.

3. Un buen amigo conoce tus secretos - Margarita

Con Alber llevamos 41 años de casados. El vínculo se ha ido fortaleciendo a medida que pasa el tiempo. Aprendimos a reconocer en el otro el significado de cada gesto, de cada mirada. Entre nosotros no hay secretos, somos amigos. La amistad se construye, día a día. No hay una receta mágica para lograrlo. Pero, sin duda, el diálogo es un ingrediente fundamental, nosotros nos contamos todo lo que nos preocupa y también todo lo que nos alegra.

Intentamos buscar siempre ese ratito para compartir música, comentar alguna frase de un libro o ver una película. Por supuesto, no tenemos gustos idénticos, ni coincidimos el cien por ciento en todo, pero eso nos enriquece porque nos complementa.

Consejo del Papa Francisco: “Un amigo no es un conocido, uno con el cual pasa un buen rato de conversación. La amistad es algo hondo. Es necesaria la paciencia para forjar una buena amistad entre dos personas. Mucho tiempo de hablar, de estar juntos, de conocerse, y ahí se forja la amistad. Esa paciencia en la cual una amistad es real, sólida”.

4. Un buen amigo te hace el aguante - Lalá

Cuando pienso en el "viaje de la vida", me resulta imposible pensarlo sin los amigos. Tener amigos te agranda el corazón y te amplía los horizontes. Yo me topé con Dios en la vida, y desde aquel momento adquirí una tercera dimensión: ahora pienso en la amistad como una misión.

Todos estamos necesitados de amigos que sepan escucharnos pacientemente y acompañarnos. Amigos que sean capaces de saltar la barrera del pensamiento, que nos quieran en serio, que nos hagan el aguante. Esta es mi misión: todos los días, muy unida a Dios, intento llevar a mis amigas un poco de su Consuelo, de su Esperanza, de su Perdón, de su Paz y de su Amor.

Consejo del Papa Francisco: Es propio de la amistad darle a nuestros amigos lo mejor que tenemos. Y nuestro más alto valor, sin comparación, es ser amigos de Jesús. Pero no para quedarnos entre nosotros, sino para salir a la «cancha», a ir a hacer más amigos. Para contagiar la amistad de Jesús por el mundo, donde estén, en el trabajo, en el estudio, en la previa, por WhatsApp, en Facebook o Twitter. Cuando salgan a bailar, o tomando un buen tereré. En la plaza o jugando un partidito en la cancha del barrio. Ahí es donde están los amigos de Jesús. No vendiendo humo, sino haciendo el aguante. El aguante de saber que somos felices, porque tenemos un Padre que está en el cielo”.

5. Un buen amigo no te deja tirado- Magda

Mi mamá ha sido una gran amiga para mí. No cómplice, sino amiga. Y ahora que soy madre es lo que quiero lograr con mis hijos: una amistad profunda.

Algo que es clave en la amistad es pasarla bien, y con ella la pasamos muy bien. Nos reímos mucho, tenemos un sentido del humor parecido. Tengo la imagen de mi mamá llorando de risa varias veces. Como buenas amigas, con café de por medio, podemos charlar horas, con mucha confianza. Sabiendo que lo que se charla ahí, queda ahí.

Mi mamá me mostró su amistad desde que soy muy chica. Recuerdo momentos puntuales en donde metí la pata fuerte y no pensaba "que mi mamá no se entere de esto", sino "tengo que llamar a mi mamá para contarle" o "ojalá mi mamá estuviera acá".

Los amigos permanecen al lado de uno pase lo que pase... y así, aunque por momentos podemos pensar distinto, permanecemos una al lado de la otra. Respetar nuestra libertad es la muestra de que nos queremos. Y aunque a veces no charlemos, no riamos, no lloremos, o no nos podamos ver tan seguido como querríamos... sabemos que estamos una al lado de la otra. Siempre. Y eso hacen las mejores amigas.

Consejo del Papa Francisco: “Uno de los secretos más grande del cristiano radica en ser amigos, amigos de Jesús. Cuando uno quiere a alguien, le está al lado, lo cuida, ayuda, le dice lo que piensa, sí, pero no lo deja tirado. Así es Jesús con nosotros, nunca nos deja tirados. Los amigos se hacen el aguante, se acompañan, se protegen. Así es el Señor con nosotros. Nos hace el aguante”.