Más de cuarenta testimonios de diez países, reunidos en cuatro capítulos de una nueva docuserie, cuentan en primera persona cómo la experiencia del amor de Dios en su vida diaria les ha ayudado a encontrar la fuerza en medio de su fragilidad. Un recorrido que va desde Brasil hasta Corea del Sur nos conecta con historias reales, llenas de tensiones pero también de fe y esperanza.
Las palabras que San Josemaría le dirigió en 1974 marcaron el rumbo de toda una vida. Hoy, a sus 72 años, Antonio Cabrera lidera un banco de alimentos que ayuda a sostener la labor de 60 instituciones católicas en Uruguay.
Natale Sandoli llegó a Tenerife desde Venezuela hace casi cuarenta años. Fotógrafo, esposo, padre de tres hijos. No era practicante —lo dice sin rodeos— hasta que un amigo le prestó Forja. Lo que encontró en esas páginas le cambió la vida: «¿Cómo san Josemaría puede saber esto de mí, si estamos hablando de un libro escrito hace casi 100 años?».
Una beca para estudiar ingeniería llevó a Joshua desde Nicaragua hasta Guatemala, con una maleta llena de sueños y el deseo de empezar la universidad. Lo que no imaginaba era que, entre clases, nuevas amistades y la vida lejos de su familia, iría descubriendo poco a poco que Dios lo estaba esperando también allí, en medio de la vida universitaria y en lo más normal de cada día.
Raphaël tiene 23 años. Fue bautizado en Pascua de este año y, en unos días, verá al Papa por primera vez, en su tierra natal, Francia. Entre ambos momentos: dudas, un viaje a Roma y, sobre todo, amistades.
Hugo, originario de Brasil, vive en Dinamarca, donde no hay centros del Opus Dei. En esta entrevista nos habla de la amistad, la familia y la Providencia en su país de adopción.
Yamel, médico dominicana afincada en Oviedo, cuenta cómo vivió los años sin poder casarse por la Iglesia, qué supuso para ella conocer el Opus Dei y qué le dijo su hijo el día que le preguntó por su boda.
Convivir con personas de distintas tradiciones es el día a día en Medio oriente. Raja Melki, ingeniero, comparte lo que la visita del Papa a su país le ha confirmado: la mejor evangelización empieza por ser uno mismo, en el trabajo y en la vida diaria.
Hoy el Papa León XIV cumple 71 años. Dentro de unos días viajará a Francia —París, Lourdes y Metz—, y muchos empiezan a prepararse para recibirlo. Unas amigas se adelantaron a su manera, a través de sus textos.
Una conversación pausada con Leopoldo Abadía, que ha hecho las cosas siempre a su manera —como la canción «My Way» de Frank Sinatra, que él mismo cita—, con gran libertad, rodeado de amigos y al frente de una familia que ya suma casi cien miembros.
A sus 54 años, este vecino de Derio (País Vasco) cuida de su padre —en las primeras etapas de Alzheimer— y trabaja en Correos tras haber ejercido como chófer de la alta sociedad. Entre kilómetros de pedales, páginas de libros y el reparto diario, Fernando ha descubierto que el envío más urgente y valioso del ser humano no cabe en ningún sobre: el tiempo para atender a los demás.
Salió de Chiclayo para estudiar y no volvió a su patria: la vida la llevó a Camerún, donde lleva 21 años haciendo lo que tantos hacen en su propio país, santificar su trabajo y difundir el mensaje de san Josemaría. Patricia nos cuenta cómo vivió el reciente viaje apostólico de León XIV a un país joven donde la Iglesia está presente y viva.
Kele, Argentina: «Es una regalo de Dios disfrutar lo que uno eligió»
«La amistad es el amor que lleva a estar para lo que tu amigo necesite»
Un mundo de paellas y amigos
«La familia es un gran lugar para entrenarse contra el individualismo»
“La vida era tranquila sin Dios, ¿para qué complicarse?”: relato de una conversión sencilla
Magdalena es una joven madre de Filipinas que había aparcado la fe a los 19 años. Y vivía una vida serena. Sin embargo, la ausencia de Dios se hizo demasiado pesada. Así lo relata en este testimonio.
"La Eucaristía tuvo un papel decisivo en mi conversión"
Rianne Spoon, holandesa de 22 años y estudiante de medicina, ha sido recibida en la Iglesia Católica el pasado 12 de diciembre, en el trascurso de una Misa solemne que tuvo lugar en la catedral de Sta. Catalina de Utrecht.
“Dios me amó cuando más equivocada estaba”
Jeysa volvió a escribir la historia del hijo pródigo en su vida y eso le ha servido en su misión de ayudar a otros a reconstruir su camino hacia Dios.
Un pez evangélico en aguas católicas
Joel Zambrano, guatemalteco e ingeniero, conoció la fe cristiana gracias a su novia; siete años después recibió el bautismo y la confirmación. Ahora, vive su fe siguiendo la espiritualidad del Opus Dei. En estas líneas, relata su conversión.
Henrique: viaje desde el comunismo a la fe
“¿Quién de mis amigos hubiera apostado por mi conversión? ¿Quién en mi familia? Ni ellos... ni yo”. Henrique vive en Portugal. Durante muchos años abrazó el comunismo como solución a los problemas del mundo. Ahora, tras haber descubierto la fe, relata su viaje y los descubrimientos que ha hecho en el camino.
Encontrar la fe en Kazajistán
Juan Pablo vive en Kazajistán. Desde joven había despreciado a las religiones. Pero, gracias a un partido de fútbol, conoció a un amigo que le habló de su fe. Ese día, reconoce, su vida cambió para siempre.
Trabajo ordinario y cómo santificarlo (IV): Biblioteca de arte
Trabajos ordinarios y cómo santificarlos (V): Satélites
Trabajo ordinario y cómo santificarlo (II): Sombreros
Trabajo ordinario y cómo santificarlo (I): Vendedor de quesos
Vão y Pilar: con Dios se superan todas las dificultades
«Me encontré inmóvil ante el sagrario, sin saber muy bien qué hacer»
Cuando dos hijos gemelos quieren entrar en el seminario diocesano
«Busqué la paz en las drogas y el reiki... La encontré en la oración»
De las dificultades del noviazgo al matrimonio
«Confesé un pecado que no podía y me fui aliviado»
Tiago y Teresa: Dios entre las cabras de Trás-os-Montes
Un sacerdote ciego que descubrió la alegría con san Josemaría
«Todo está en manos de Dios»
Donde me sentí seguro por primera vez
El encuentro con el Amor hecho Hombre
Conversa, bailarina y madre: la historia de María
«Mi gran tesoro es la fe en Dios, debo cuidarla y alimentarla»
«Abrazar el mundo como san Josemaría»
«No quería ser enfermera»
Al final de la vida ¿me tomarás de la mano?