Mejorar las condiciones de vida de mujeres en estado de extrema pobreza

En octubre de 1988, el Beato Álvaro estuvo por primera vez en Costa de Marfil con el deseo de ver a sus hijos e impulsar la labor apostólica. Allí bendijo el terreno del Centro Rural Ilomba, que procura mejorar la formación de las mujeres tras la guerra de 2002.

Como en 1988 ya habíamos conseguido el terreno para construir Ilomba donado por los Notables del pueblo M'Batto Bouaké, Mons. Álvaro del Portillo pudo visitar el lugar y bendecirlo.

Atención a los sectores más vulnerables

Puesto en marcha en el año 2002, el Centro Rural Ilomba -anejo a la casa de retiros del mismo nombre- busca promover la salud en zonas rurales donde la atención sanitaria se hace más necesaria debido a la falta de estructuras de salud pública, dedicando una atención especial a los sectores más vulnerables como niños, mujeres embarazas y personas de la tercera edad, a través de consultas a carácter curativo y preventivo.

Mejorar la calidad de vida a través de sesiones pedagógicas de formación de la mujer en temas de salud, nutrición e higiene. Crear una cobertura de salud a través de campañas de vacunación.

Dispensar una formación escolar y educativa a chicas en medio rural que, por falta de recursos económicos, no pueden seguir sus estudios en la ciudad.

Algunos datos

Radio de acción del Dispensario: Región de Bingerville y se extiende a 20 Km., con una población de alrededor de 12.000 habitantes. Actualmente, cubre 14 aldeas, con una población de 5.965 hombres y 5.838 mujeres.

La experiencia en Ilomba es de una convivencia armoniosa entre los distintos grupos étnicos

La población beneficiaria comprende varios grupos étnicos. Una buena parte de los beneficiarios son desplazados del norte del país e inmigrantes.

En un momento en el que, a causa de la situación de casi guerra civil, los riesgos de xenofobia y de discriminación hacia los inmigrantes son elevados, la coincidencia de los diferentes grupos como beneficiarios del dispensario es un factor de pacificación evidente. La experiencia en Ilomba es de una convivencia armoniosa entre los distintos grupos étnicos.

Los jóvenes constituyen una parte importante de la población: el 57% de los habitantes tienen menos de 25 años. La tasa de escolarización en la enseñanza primaria es solamente del 65%, y del 35% en la enseñanza secundaria.

Iniciativas sociales y educativas alentadas por Álvaro del Portillo from Opus Dei

El único dispensario que existe en toda la subprefectura de Bingerville es el Centro de salud de Eloka, atendido por un enfermero y una comadrona. La población, por falta de medios y de formación, sólo acude a los centros sanitarios en caso de gravedad extrema y, frecuentemente, demasiado tarde.

La tasa de mortandad infantil es elevada: antes de la edad de 5 años es del 175 por mil nacimientos. La causa fundamental es la pobreza y el no tener acceso a los conocimientos que le permitirían proteger adecuadamente la salud y el crecimiento de los niños.

MÁS INFORMACIÓN

Página Web Centro Rural Ilomba