Isabel Sánchez y las mujeres que nos sirven de ejemplo

Entrevista a Isabel Sánchez, secretaria central de la Asesoría del Opus Dei, en MujerHoy, con motivo de la publicación del libro Mujeres brújula en un bosque de retos (Espasa).

Opus Dei - Isabel Sánchez y las mujeres que nos sirven de ejemploIsabel Sánchez Serrano. Foto: Paola Gutiérrez

MujerHoy Isabel Sánchez y las mujeres que nos sirven de ejemplo (Descarga en PDF)

El primer libro de Isabel Sánchez es como un eslabón en una cadena de sororidad. Creer en una misma es, para esta abogada, la llave que abre el camino al empoderamiento de otras mujeres.

Estamos acostumbrados a gruesos volúmenes de crecimiento personal que se leen como manuales con recetas de autoayuda para transformarnos en personas exitosas, pero Isabel Sánchez tiene su propio estilo. Su libro se mueve en el territorio de las emociones. Articulado en forma de relatos, cuenta la inspiradora vida de mujeres anónimas que han vencido todo tipo de obstáculos y miedos para desarrollar su potencial y convertirse en grandes líderes.

Ella misma podría protagonizar una de esas historias, pues desde hace una década dirige el consejo de mujeres que asesora al prelado del Opus Dei, el cargo femenino de mayor rango dentro de la institución católica. Todo un ejemplo de que querer es poder.

A las protagonistas de estas páginas las llama influencers. ¿Qué las convierte en una referencia para el resto?

Su normalidad, que son personas con sus límites, con sus luchas, pero que han sabido emerger de su fragilidad para mejorar y cambiar su entorno. Este libro es una manera de propagar ese sueño de renacer, por eso los beneficios irán destinados a las becas Guadalupe-Harambee, que cada año ayudan a 10 científicas africanas para que puedan desarrollar su investigación en España.

Parece que para triunfar hay que ser ambicioso e implacable, pero usted plantea que sin ser solidario con el otro no se puede ser un gran líder.

Hay un grandísimo poder en la amabilidad, la ternura, la acogida o el cuidado, cualidades que siempre ponemos en el ámbito de lo cobarde, cuando lo que demuestran es que eres muy valiente. Porque para dar la vuelta a lo que somos y mejorar hay que tener mucho arrojo. Y eso es lo que intento manifestar en el libro: el valor de la amistad, tenemos que ir de la mano de los demás.

¿En qué lugar queda, entonces, la individualidad?

El primer reto es encontrar el norte, saber qué te define y quién eres. Si no conoces tus raíces y tu legado, si no tienes una meta ni gente a la que dejar algo, te vas a desorientar. Lo primero es ajustar tu brújula, saber en qué crees y qué amas para luchar por ello.

¿Seguimos necesitando guías para romper los techos de cristal?

Hay muchas mujeres que han ido por delante, pero la que llega a la cima debe tender el brazo a la siguiente para subir; no podemos ser rivales. Hemos de mantener esa condición tan inherente a nosotras que es la de ser integradoras e impulsar a las demás. Si nos ayudamos, nos va a ir muy bien.

¿Y qué papel juega en todo esto el hombre?

No podemos conseguirlo sin ellos, y no solo por una cuestión de complementariedad. Tenemos que ir más allá y contagiarles nuestra mirada distinta sobre el mundo para que se impliquen.

Covid, maternidad, religión, trabajo. En su debut como escritora no deja nada fuera...

Quería reflexionar sobre temas universales porque deseo que este sea un libro itinerante, urbano, con manchas de café. No lo imagino en la estantería, sino invitando a dialogar y moviendo a la acción.