Enseñar valores con el ejemplo
Siempre quiso ser maestra, hoy trabaja en el preescolar del Palacio Legislativo y la sonrisa de sus siete hijos la ayuda a retomar fuerzas otra vez cuando vuelve a su casa. Es una convencida de que para enseñar valores hay que vivirlos o al menos intentarlo, y agradece a San Josemaría haberle enseñado que, en la educación escolar, lo principal son los padres
“Comprobamos que Dios muchas veces bendice con la cruz"
Madre de familia numerosa, con chicos de todo tipo y carácter, sufrió el golpe de que su hijo número 11, Nico, naciese con el síndrome de Down. La rebeldía inicial, el llanto, dejó paso al sentimiento certero de que todo lo que Dios permite es para bien. Y con Nico se comprueba
De Paso Ataque a Montevideo
"Para mí la Escuela se convirtió en mi otra familia", dice Vanesa, alumna de la Escuela de Hotelería y Gastronomía Del Plata, nacida en Paso Ataque a 38 kilómetros de Rivera.
“Camino” es un éxito, no de edición sino de proyección
Es una enamorada de las palabras y goza procurando –a través de ellas– transmitir lo más sublime de la mejor forma. Ve en el libro "Camino", de San Josemaría, una obra literaria de alta erudición, lo que llevó a convertirla en un clásico de la bibliografía espiritual, que "deja poso" y abre "entendederas" en un público universal
10 maravillosos años que agradecer a Dios
Caroline Sawney es madre de 3 niños. Vive en Singapur y es supernumeraria. Pertenece al Opus Dei desde hace 10 años. “Diez años maravillosos años para agradecerlos a Dios...”.
Una carpa en la ruta
Roberto, un conocido mío, albañil de profesión, de unos 55 años, quedó imposibilitado de trabajar por un problema grave de columna, para el cual los médicos no le daban solución o, si acaso, le proponían soluciones quirúrgicas muy riesgosas.
Un hurgador, devoto de Josemaría
Al mudarme, saqué a la calle un cajón con folletos y publicaciones viejas. Entre ellas había una invitación para la beatificación de Josemaría Escrivá, junto al librillo de cantos que se repartió en aquella celebración, que tuvo lugar el 17 de mayo de 1992.
Un reencuentro con Dios
Internamos a mi padre de urgencia pues no se sentía muy bien. Le diagnosticaron leucemia grado 4 y cáncer de hígado, y le dieron pocas esperanzas de vida.
Un empleo a los 57 años
Aquel día parecía uno más pero no fue un día cualquiera. Mi padre se presentó a trabajar en la empresa donde estaba empleado desde hacía 9 años. El patrón reunió al personal y dio la mala noticia: "¡Quedan todos en la vereda, cierro la empresa!"
Anestesia para mi codo
La alegría reinaba en casa mientras todos abríamos nuestros regalos de Nochebuena. Yo estaba sentada en el borde de una mesa de vidrio y ahí empezó todo.




