Cómo rezar si nunca has rezado
Una guía paso a paso, acompañada de dos vídeos breves, para quien quiera empezar a rezar y no sepa por dónde comenzar. Lo importante es dar el primer paso: unos minutos al día y el deseo de hablar con Dios.
Quitarse capas... No todos los héroes las llevan
Este texto te invita a mirar hacia dentro, a pelar capas como una cebolla —aunque duela un poco— para dejar espacio al verdadero encuentro. Porque no todos los héroes llevan capa… algunos simplemente se atreven a ser ellos mismos frente a Dios.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Cómo sentirme en paz?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Un rato de oración: hablar con Jesús
¿Alguna vez has querido hablar con Dios, pero no sabes por dónde empezar? Este texto te guía paso a paso, con palabras simples, para tener un rato de oración, aunque no sientas nada o no sepas qué decir. Porque sí, a veces rezar cuesta… pero vale la pena intentarlo.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Cómo será el Cielo?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Hay respuesta al sufrimiento?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Compromiso? ¿Entrega? ¿Me atrevo?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Pregúntaselo a Jesús: ¿Amigos para siempre?
Lánzate con audacia y aprende a rezar con el evangelio. Aprende a sentir como siente Cristo, a reaccionar como Él, a mirar con sus ojos, a pensar como piensa Él, a querer como Él, a actuar como actúa Él. En definitiva, a vivir tu vida como vive Él. Atrévete a mirarle a los ojos, a tener un encuentro personal y diario con Él. Tratále, quiérele, imítale. Pregúntale a Él. Te responderá.
Rezar con arte: La Virgen con el Niño dormido
En esta obra, Bradi Barth retrata a María sosteniendo al Niño Jesús dormido en sus brazos. La escena irradia una ternura especial, con colores suaves y un equilibrio que subraya la paz del momento. Jesús, pequeño y frágil, nos muestra el misterio de un Dios que se hace hombre por amor, abrazando nuestra humanidad con todas sus limitaciones. La serenidad de María nos invita a la contemplación y al silencio, virtudes fundamentales para profundizar en el misterio de la Navidad.
Rezar con arte: Buena Esperanza
Bradi Barth fue una pintora belga conocida por su arte religioso de estilo naíf, que combina formas simples, colores vivos y una gran profundidad espiritual. En esta obra, María aparece embarazada, sosteniendo delicadamente una flor en su mano. La flor, símbolo de pureza y vida, refuerza el milagro del niño que lleva en su vientre. El estilo sencillo de Barth invita a una conexión inmediata y a una reflexión serena sobre el misterio de la Encarnación.







