Ser luz para las personas que nos rodean en la vida cotidiana. Así resumió Mons. Rafael Valdivieso Miranda, obispo de la Diócesis de Chitré, el llamado a la santidad en medio del mundo que san Josemaría difundió desde la fundación del Opus Dei, en 1928, hasta su fallecimiento en 1975. El obispo presidió la Santa Misa de san Josemaría el 27 de junio de 2026, en la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, ciudad de Panamá.
Durante la homilía recordó que la búsqueda de la santidad requiere una lucha constante, también en los pequeños detalles de cada jornada, pues «en esos pequeños detalles siempre se librará la batalla» para responder con un «sí» generoso al Señor, como enseñaba san Josemaría.
Asimismo, señaló que «el mundo necesita personas que vivan con entrega su profesionalidad, su servicio y su humanidad; que siembren en los demás ese anhelo de la vida de Dios»
Mons. Valdivieso animó a los fieles a dar lo mejor de sí en el trabajo y en la vida cotidiana, procurando unir la competencia profesional con una profunda vida espiritual: «Ser excelentes profesionales y extraordinarios seres humanos, compaginando la profesionalidad con la espiritualidad», incluso en medio de las dificultades.
Santiago de Veraguas
El 25 de junio, víspera de la fiesta litúrgica de san Josemaría, también se celebró una Santa Misa en la iglesia Inmaculada Concepción de Santiago de Veraguas.

La Eucaristía fue presidida por el P. Carlos Torrijos y reunió a fieles de la Prelatura del Opus Dei, cooperadores y amigos, quienes acudieron para dar gracias a Dios y recordar la invitación de san Josemaría a ser sembradores de paz y de alegría en medio del mundo.
En ambas celebraciones se elevó una oración especial por el pueblo de Venezuela, afectado recientemente por los sismos registrados el 24 de junio.
