"Quiere mucho a tu familia"
Fr. Jim es un sacerdote de la Obra. Cuando dijo a su familia que quería dedicar su vida a Dios, no supo explicarlo bien. Con la ayuda de san Josemaría entendió que era su deber transmitir lo que había recibido de Dios.
Los aspirantes en el Opus Dei
En la Prelatura del Opus Dei se habla de aspirantes para referirse a aquellas personas menores de edad que, después de haber cumplido los catorce años y medio, buscando responder a una llamada del Señor, han manifestado su voluntad de incorporarse a la Prelatura cuando lleguen a la edad requerida.
San Josemaría, un santo siempre joven
Conferencia de clausura del Cardenal Herranz en el simposio 'San Josemaría y los jóvenes', que tuvo lugar en Jaén los días 19 y 20 de noviembre de 2010.
Inés Ndjoli: de Guinea a España
Inés María Ndjoli habla de su vida en Barcelona, Tarragona y Guinea (Primera parte).
Vídeo: la vocación del joven Josemaría
Una película de dibujos animados sobre la vocación de san Josemaría recoge el episodio en que el joven ve las huellas de un religioso sobre la nieve. Aquel sacrificio hecho por amor le hizo pensar. Este breve vídeo muestra ese momento.
¿Cómo es posible que se requiera una vocación específica para ser miembro de una prelatura?
Naturalmente este requisito vocacional no es esencial en las prelaturas personales.
¿Qué diferencia hay entre un católico corriente, más o menos practicante, y una persona del Opus Dei?
No hay ninguna, en cuanto una persona del Opus Dei es un católico corriente, que ha recibido una llamada específica dentro de su vocación cristiana para formar parte de una familia espiritual y para procurar ser mejor cristiano y colaborar en la misión de la Iglesia.
El Prelado del Opus Dei afirma que la familia es forjadora de vocaciones en la Iglesia
Monseñor Javier Echevarría ha ordenado siete nuevos sacerdotes, procedentes de cinco países, en una solemne ceremonia que tuvo lugar en el santuario de Torreciudad, el pasado domingo 31 de agosto.
Huellas en la nieve
Puede sorprender que un motivo tan pequeño —unas pisadas en la nieve— baste a un adolescente para tomar una decisión tan grande: entregar a Dios su vida entera; pero ése es el lenguaje con el que Dios suele llamar a los hombres y así son las respuestas, los signos de fe, de las almas generosas que buscan sinceramente a Dios









