El amor bendito del matrimonio
‘Bendigo el matrimonio con mis dos manos de sacerdote’, decía san Josemaría. A los cónyuges recomendaba reñir poco y terminar siempre con el perdón y un abrazo.
Audio: Cristo Rey
El último domingo del año litúrgico se celebra la Solemnidad de Cristo Rey. Con este motivo, ofrecemos un fragmento del audio de la homilía que San Josemaría predicó el 22 de noviembre de 1970.
Comprender a los hijos
Los hijos a veces causan preocupación. San Josemaría, con dos anécdotas de su familia, explica que a veces bastará con comprender y confiar en los hijos.
Estoy roto, pero sigo sirviendo
Las cosas más propias de la vida ordinaria sirven para hacer oración. Una sopera rota, por ejemplo. San Josemaría decía que él era así, como una sopera rota -por los pecados- y arreglada -gracias a la confesión- que seguía sirviendo buen alimento a los demás.
Jesús y sus discípulos
¿Cómo nos trata Jesús? El Señor nos trata como trató a sus discípulos: con cariño, con naturalidad, con paciencia ante nuestros errores. Así lo explica el fundador el Opus Dei en este video.
San Josemaría: Destellos de luz
Trailer del video realizado por la Fundación EUK Mamie. Más información en el website www.eukmamie.org
El amor a Jesucristo
Para amar a una persona, hay que tratarla mucho, conversar, reír con ella y sufrir juntos cuando no hay más remedio. Así hay que hacer con Jesucristo, a quien decía San Josemaría: “Yo creo en Tí, espero en Tí, te amo, tengo hambre de ser tu amigo…”
Video de San Josemaría sobre el Cielo
San Josemaría decía que “la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra”. Pero, ¿en qué consiste esa felicidad? ¿cómo será el Cielo? “El Cielo es… el amor”, responde el santo en este video (0’50’’).
Video: El burro y el pequeño Josemaría
Rete 4, una cadena de televisión italiana, emitió una película de dibujos animados sobre la juventud de San Josemaría Escrivá. Este fragmento muestra cómo, al ver trabajar a un burro, el niño entiende el valor del trabajo constante (02’03’’).
Hablar a Dios con el corazón
Para hablar con Dios, aconsejaba san Josemaría a un amigo, “no escojas las palabras. Como cuando hablas con tu mujer y con tus hijos, o con las personas que quieres... Deja que tu corazón marche”.








