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El cardenal Rouco abre la causa de canonización de un matrimonio del Opus Dei

El Cardenal Arzobispo de Madrid presidió anoche la sesión de apertura de la causa de canonización del matrimonio formado por los siervos de Dios Paquita Domínguez Susín y Tomás Alvira Alvira.

Del Opus Dei

La oración, "teléfono directo con Dios"

Rezar no es otra cosa que hablar con Dios, como se charla con un amigo o con un hermano. Y el Señor siempre está esperando ese rato de conversación.

Los cooperadores del Opus Dei

Los cooperadores son personas que ayudan al Opus Dei de diferentes maneras: con su oración, con su dinero, con su trabajo, con su tiempo… San Josemaría les animaba también a exigir a otras personas, a dar la cara por Cristo.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

El misterio de la Trinidad es el principal misterio de la fe cristiana. "¿Como podría ayudarnos a considerarlo mejor?", le preguntó una chica a san Josemaría.

Leer el Evangelio

San Josemaría cuenta en este video cómo hacía oración con el Evangelio: siendo un personaje más entre los discípulos de Jesús.

Dios, amor de Madre

Desde el bautismo, Dios puede vivir en nuestra alma. Sin que nos demos cuenta, nos cuida, nos protege, nos exige... Como una madre a sus hijos. Así lo explica san Josemaría en este video.

El Cielo

San Josemaría decía que “la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra”. Pero, ¿en qué consiste esa felicidad? ¿cómo será el Cielo? “El Cielo es… el amor”, responde el santo en este video.

Alegría y dolor

Ante un revés en la vida, san Josemaría aconseja recuperar la serenidad en la oración. “En cuanto aceptes la voluntad de Dios, el dolor no es dolor, porque esa cruz la lleva Él”.

El cuidado de los enfermos

Quien tiene a su cargo el cuidado de un enfermo sabe que no es una tarea fácil. San Josemaría invita a descubrir ocasiones para sacrificarse, para tener paciencia, y para vivir la caridad en esta dedicación.

El amor a Jesucristo

Para amar a una persona, hay que tratarla mucho, conversar, reír con ella y sufrir juntos cuando no hay más remedio. Así hay que hacer con Jesucristo, a quien decía san Josemaría: “Yo creo en Tí, espero en Tí, te amo, tengo hambre de ser tu amigo…”