Trabajar por amor
¿Qué trabajo es más valioso? "Aquel que se hace con más amor de Dios", responde san Josemaría, en este video en el que habla de trabajo y servicio a los demás.
Los cooperadores del Opus Dei
Los cooperadores son personas que ayudan al Opus Dei de diferentes maneras: con su oración, con su dinero, con su trabajo, con su tiempo… San Josemaría les animaba también a exigir a otras personas, a dar la cara por Cristo.
Alegría y dolor
Ante un revés en la vida, san Josemaría aconseja recuperar la serenidad en la oración. “En cuanto aceptes la voluntad de Dios, el dolor no es dolor, porque esa cruz la lleva Él”.
"Jesús, aquí está Juan el lechero"
Siendo San Josemaría un sacerdote joven, conoció a un lechero que todas las mañanas entraba en su iglesia unos pocos segundos y decía: “Jesús, aquí está Juan el lechero”. Al santo, aquella oración le pareció sencilla y hermosa.
El Espíritu Santo y la vida ordinaria
El Espíritu Santo está dentro de nosotros. Nos acompaña en nuestra vida ordinaria, y nos va cambiando, nos va haciendo mejores. Así lo explicaba san Josemaría.
Cuando hablo con Él, hablo así…
¿Cómo se puede amar más al Señor?, preguntaron a san Josemaría. El sacerdote contó con sencillez cómo era su trato con Dios. "Hay que visitarlo, conversar, intimar, verlo con los ojos del alma..."
Comprender a los hijos
Los hijos a veces causan preocupación. San Josemaría, con dos anécdotas de su familia, explica que a veces bastará con comprender y confiar en los hijos (02’38’’).
Cuando los hombres lloran
En 1972, un hombre perdió en un accidente de coche a su mujer y un hijo. San Josemaría quiso ayudarle con unas palabras de consuelo. Ante tanto dolor, el santo preguntaba a Dios: “¿Por qué?”.
La oración, "teléfono directo con Dios"
Rezar no es otra cosa que hablar con Dios, como se charla con un amigo o con un hermano. Y el Señor siempre está esperando ese rato de conversación.
La vocación de san Josemaría
“Llegó el amor cuando menos lo esperaba...”. Así decía la letra de una canción que un grupo de jóvenes cantó a san Josemaría. Y él la aprovechó para recordar el momento en que llegó el Amor a su vida: “Cristo me dijo: eres mío”.









