No tenía la culpa
En Navidad aumenta el tráfico en la ciudad. Un día, parada en un semáforo en rojo, un auto manejado por un joven me cerró, y al hacerlo se le rompió el espejo lateral, pues rozó con el mío.
Dos corazones latiendo
Mi esposo y yo llevamos casados casi seis años. Nos casamos jóvenes: él tenía 23 y yo 25. Nuestra mayor ilusión era formar una familia.
Tres en uno
Don Álvaro es mi intercesor para buscar empleos. Ya me ha concedido otros favores que escribí. Esta vez los ha concedido a mí y a dos amigas.
Consiguió plaza en la universidad
Mi hermano acabó el bachillerato. Yo no podía inscribirlo en una universidad privada por falta de dinero. Somos huérfanos y soy la mayor.
San Josemaría, el santo de lo ordinario
Al canonizar a Josemaría Escrivá, el Papa Juan Pablo II le llamó "el santo de lo ordinario". Ofrecemos un resumen de la ceremonia de canonización del fundador del Opus Dei, celebrada en la Plaza de san Pedro el 6 de octubre de 2002.
Aprender a querer. Diálogo con San Josemaría Escrivá
Trailer del cortometraje dirigido por Juan Martín Ezratty. "Aprender a querer". Transmite ágilmente un diálogo entre la predicación filmada de San Josemaría y el testimonio de cristianos que procuran vivir su fe en la vida cotidiana a la luz de las enseñanzas del santo.
Volvió a su vida normal
Hace aproximadamente cuatro meses, mi madre comenzó con temblores en las manos y en los labios. Fuimos a un doctor y le diagnosticaron el mal de Parkinson.
Desapareció por completo
Trabajo en la administración de una residencia grande. Un día me caí en el suelo de la cocina y, para no golpearme la cara, puse los brazos. Desde entonces tuve un fuerte dolor en los brazos y en las muñecas.
Siervo bueno y fiel
Fiel colaborador de san Josemaría fue, además, su primer sucesor al frente del Opus Dei. Sacerdote ejemplar, sirvió a la Iglesia en todo momento. Recibió la ordenación episcopal en 1991 de manos de Juan Pablo II.
En la tormenta de nieve
Mis padres rezan por mí y por mi familia todos los días. Son padres de 7 hijos, abuelos de 32, y bisabuelos de 7. (…) Recibieron una estampa [de don Álvaro] de un viejo amigo y el día que comenzaron a rezarla fue cuando sucedió el milagro.







