La esperanza del cristiano
"A mí, y deseo que a vosotros os ocurra lo mismo, la seguridad de sentirme –de saberme– hijo de Dios me llena de verdadera esperanza". San Josemaría habla de la importancia de esta virtud teologal. (Audio)
Audiencia General del Papa, miércoles 18 de septiembre de 2013, en Plaza de San Pedro
Presentamos el vínculo al video de la Audiencia General del Papa.
Vida de fe
"Resulta necesario invocar sin descanso, con una fe recia y humilde: ¡Señor!, no te fíes de mí. Yo sí que me fío de Ti". Seleccionamos un fragmento de audio de esta homilía de San Josemaría
Audios: El trato con Dios
"La vida mía me ha conducido a saberme especialmente hijo de Dios, y he saboreado la alegría de meterme en el corazón de mi Padre" dice San Josemaría en esta homilía.
Tras los pasos del Señor
"Jesús es el camino. Él ha dejado sobre este mundo las huellas limpias de sus pasos, señales indelebles que ni el desgaste de los años ni la perfidia del enemigo han logrado borrar" dice San Josemaría en esta homilía.
Audio: La libertad, don de Dios
"Sólo nosotros, los hombres –no hablo aquí de los ángeles– nos unimos al Creador por el ejercicio de nuestra libertad: podemos rendir o negar al Señor la gloria que le corresponde como Autor de todo lo que existe" dice San Josemaría en esta homilía
"La grandeza de la vida corriente"
Ofrecemos un extracto, en audio y texto, de la homilía en la que San Josemaría glosó una de las ideas que más predicó a lo largo de su vida: la grandeza de la vida ordinaria del que se sabe hijo de Dios.
La conversión de los hijos de Dios
San Josemaría pronunció esta homilía en Cuaresma: un tiempo litúrgico en el que aconseja "mantener el alma joven, invocar al Señor, saber oír, haber descubierto lo que va mal, pedir perdón".
Homila del Vicario del Opus Dei en Colombia en la fiesta de San Josemaría
Monseñor Hernán Salcedo Plazas, en la Misa con ocasión de la fiesta de San Josemaría en Bogotá, agradeció a Dios por habernos dado a san Josemaría, como el pastor santo del Opus Dei
Pídeme la Luna y te la intentaré alcanzar
“Ésta es una historia sencilla, pero no es fácil de contar. Como en una fábula, hay dolor, y, como una fábula, está llena de maravillas y de felicidad”. Así comienza la película La vida es bella, y así arranca esta historia de héroes anónimos: los niños hospitalizados en la planta de Oncología del Hospital Infantil de Jaén, sus familias, el personal sanitario y los miembros de la Asociación Pídeme la Luna.










