Recorriendo el mundo para visitar a la Virgen

Como la creatividad se dispara en estos casos de cuarentena, decidimos utilizar la tecnología para hacer una romería a diferentes santuarios marianos alrededor del mundo.

Opus Dei - Recorriendo el mundo para visitar a la Virgen

Por Prince Martínez

Desde hace años, un grupo de 20 amigas nos hemos reunido cada día en una casa distinta a rezar el Rosario en los meses de mayo y octubre. Con motivo de este confinamiento, decidimos reunirnos por Zoom. La Mona, quien lidera el grupo, comenzó a hacer las pruebas desde finales de abril para iniciar con el pie derecho.

Como la creatividad se dispara en estos casos, decidimos utilizar la tecnología para hacer una romería cada día a diferentes santuarios marianos alrededor del mundo.

La nieta de la Mona, María Carolina que tiene 14 años, ha sido, como en las empresas, el apoyo IT (Departamento de Informática) para lograr el objetivo. Ella se ha entusiasmado con su encargo, de manera que la hemos nombrado “gestora de comunicaciones y tecnología.”

Cada integrante del grupo tiene a su cargo una advocación que ha seleccionado para el día que le corresponde y es la guía para la visita. Tenemos en cuenta, buscar con antelación en Cartagena alguna iglesia donde se venere la advocación del día para, después de “viajar” al santuario de origen, rezar las dos últimas decenas en nuestra ciudad.

Para el “viaje” a los diferentes santuarios, “volamos” en la aerolínea del país. Mientras llegamos, la encargada relata la historia de la advocación mariana del día.

Llegamos al Santuario e iniciamos el rezo del Santo Rosario. Entramos y al pie de la imagen venerada seguimos rezando. Sólo dos tienen el micrófono encendido para evitar la resonancia de las diferentes voces. La que lleva el Rosario y la que contesta. Las demás seguimos en nuestras casas.

Katya es la encargada de cantar con su guitarra al iniciar y al terminar. Previamente, la Mona nos ha enviado al chat la letra de las dos canciones del día, las cuales cada una entona desde su casa. Al terminar, rezamos la oración que el Papa Francisco nos ha enviado para pedir por el fin de la pandemia.

Iniciamos nuestras romerías subiendo al Cerro de la Popa, al Santuario de la Virgen de la Candelaria, Patrona de Cartagena de Indias. Otro día “fuimos” a París a visitar la Virgen Milagrosa en la Rue du Bac y en Cartagena la visitamos en la Iglesia de la Tercera Orden.

Hemos estado en Ciudad de México, visitando la Guadalupana y en la Catedral de Cartagena en su altar. “Fuimos” a Haifa al Monte Carmelo y le rezamos a la Virgen del Carmen y “al regreso”,veneramos su imagen en la Bahía. Estuvimos en Jerusalén, en el Monte Sión, en la Basílica de la Dormición y, en Cartagena, en la Iglesia de Santo Domingo venerando a la Virgen del Tránsito. Recordamos ese día los cuatro dogmas de la Iglesia relacionados con Nuestra Madre: Virgen Madre de Dios, Virgen del Tránsito, Inmaculada Concepción y María siempre Virgen.

En Alemania, en la ciudad de Augsburgo, en el estado de Baviera, “estuvimos” rezándole a la Virgen Desatanudos. El 13 de mayo “volamos” a Fátima. Otro díaa Turín y nos postramos al pie de María Auxiliadora. En España visitamos el Santuario de la Virgen de Torreciudad y conocimos el origen de la devoción de San Josemaría a esta milenaria advocación.

Para caracterizar mejor cada visita, decidí sorprender a las participantes cada día vestida de acuerdo con el lugar que “visitamos”. Era la parte graciosa de estos encuentros.

Conocer más de cada advocación ha sido una experiencia que nos regaló la Virgen en el mes de mayo. Al final, teníamos una tertulia para responder preguntas que complementan los conocimientos. Hemos conocido lindas historias y hemos escuchado emocionantes y conmovedoras experiencias de algunas integrantes que han recibido gracias de la Virgen.

Indudablemente la devoción y el amor a la Virgen como Madre se ha reafirmado y acrecentado en cada uno de nuestros corazones.

Todavía tienes tiempo de repetir esta experiencia. ¡Te lo recomendamos!