Pero, ¿qué es el Opus Dei?

¿Qué es el Opus Dei? ¿las personas del Opus Dei se pueden casar? ¿cómo viven su vida cristiana? ¿qué rezan? ¿cómo "santifican el trabajo"? ¿cómo puedo saber más? Respondemos a las preguntas que nos plantean con más frecuencia.

¿Qué es el Opus Dei? ¿Cómo viven su vida cristiana?

El Opus Dei —-Obra de Dios, en latín—- es una institución jerárquica de la Iglesia católica, una prelatura personal, que tiene como finalidad contribuir a la misión evangelizadora de la Iglesia. Concretamente, se propone difundir una profunda toma de conciencia de la llamada universal a la santidad y del valor santificador del trabajo ordinario. El Opus Dei fue fundado por San Josemaría Escrivá el 2 de octubre de 1928 y ayuda a encontrar a Cristo en el trabajo, la vida familiar y el resto de actividades ordinarias.

Algunos rasgos del espíritu del Opus Dei son los siguientes:

Filiación divina. «La filiación divina es el fundamento del espíritu del Opus Dei», afirma su fundador. Desde el bautismo, un cristiano es un hijo de Dios. La formación que proporciona la Prelatura fortalece en los fieles cristianos un vivo sentido de su condición de hijos de Dios y ayuda a conducirse de acuerdo con ella: fomenta la confianza en la providencia divina, la sencillez en el trato con Dios y con los demás, un profundo sentido de la dignidad de la persona y de la fraternidad entre los hombres, un verdadero amor cristiano al mundo y a las realidades creadas por Dios, la serenidad y el optimismo.

Vida ordinaria. «Es en medio de las cosas más materiales de la tierra donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres», decía san Josemaría. La familia, el matrimonio, el trabajo, la ocupación de cada momento son oportunidades habituales de tratar y de imitar a Jesucristo, procurando practicar la caridad, la paciencia, la humildad, la laboriosidad, la justicia, la alegría y en general las virtudes humanas y cristianas.

Santificar el trabajo. Buscar la santidad en el trabajo significa esforzarse por realizarlo bien, con competencia profesional, y con sentido cristiano, es decir, por amor a Dios y para servir a los hombres. Así, el trabajo ordinario se convierte en lugar de encuentro con Cristo.

Oración y sacrificio. Los medios de formación del Opus Dei recuerdan la necesidad de cultivar la oración y la penitencia propias del espíritu cristiano. Los fieles de la Prelatura asisten diariamente a la Santa Misa, dedican un tiempo a la lectura del Evangelio, acuden con frecuencia al sacramento de la confesión, fomentan la devoción a la Virgen. Para imitar a Jesucristo, procuran también ofrecer algunas pequeñas mortificaciones, especialmente aquellas que facilitan el cumplimiento del deber y hacen la vida más agradable a los demás, así como el ayuno y la limosna.


Unidad de vida. El fundador del Opus Dei explicaba que el cristiano no debe «llevar como una doble vida: la vida interior, la vida de relación con Dios, de una parte; y de otra, distinta y separada, la vida familiar, profesional y social». Por el contrario, señalaba san Josemaría, «hay una única vida, hecha de carne y espíritu, y ésa es la que tiene que ser —en el alma y en el cuerpo— santa y llena de Dios».

Libertad. Los fieles del Opus Dei son ciudadanos que disfrutan de los mismos derechos y están sujetos a las mismas obligaciones que los otros ciudadanos, sus iguales. En sus actuaciones políticas, económicas, culturales, etc., obran con libertad y con responsabilidad personal, sin involucrar a la Iglesia o al Opus Dei en sus decisiones ni presentarlas como las únicas congruentes con la fe. Esto implica respetar la libertad y las opiniones ajenas.

Caridad. Quien conoce a Cristo encuentra un tesoro que no puede dejar de compartir. Los cristianos son testigos de Jesucristo y difunden su mensaje de esperanza entre parientes, amigos y colegas, con el ejemplo y con la palabra. Afirma el fundador: «Al esforzarnos codo con codo en los mismos afanes con nuestros compañeros, con nuestros amigos, con nuestros parientes, podremos ayudarles a llegar a Cristo». Este afán de dar a conocer a Cristo es inseparable del deseo de contribuir a resolver las necesidades materiales y los problemas sociales del entorno.

¿Las personas del Opus Dei se pueden casar?

La mayor parte de los fieles de la Prelatura están casados y se esfuerzan por seguir a Jesucristo precisamente en las circunstancias ordinarias de su vida: en su trabajo fuera y dentro del hogar, cuidando de su familia, manteniendo el amor conyugal siempre joven, recibiendo con generosidad los hijos que Dios les concede, educándoles con esmero y transmitiéndoles la fe con su ejemplo y su caridad.

¿Cómo "santifican el trabajo"?

Trabajar según el espíritu de Jesucristo: trabajar bien, con calidad, de acuerdo con la justicia y respetando las leyes, con el fin de amar a Dios y servir a los demás. De ese modo se contribuye a santificar el mundo desde dentro y a hacer presente el Evangelio en todas las actividades, tanto las que parecen brillantes como las más humildes y escondidas, porque delante de Dios lo importante no es el éxito humano, sino el amor que se pone en el trabajo.

¿Cómo puedo saber más?

La Prelatura publica un boletín oficial, Romana, que recoge todos los documentos y noticias relevantes sobre su actividad: más datos en www.romana.org. Además de la que contiene esta página web, www.opusdei.org.co, puede encontrar más información — sobre San Josemaría en www.josemariaescriva.info. — sobre sus escritos en www.escrivaworks.org. En los países donde hay labor del Opus Dei, existe también una Oficina de información, a disposición de los periodistas y profesionales de la comunicación. Puede encontrar la dirección electrónica de esas oficinas en la sección "Press Room" de esta página web www.opusdei.org.co.

Le invitamos a visitar nuestra sección con PREGUNTAS MÁS FRECUENTES, sobre esta institución de la Iglesia católica.

También puede ver un VIDEO (30 minutos) en el que se explica cómo vive su fe cristiana una persona del Opus Dei.

O un VIDEO más breve (2 minutos) en el que San Josemaría Escrivá resume el espíritu del Opus Dei: vivir acompañados por Dios las tareas de cada día. El Fundador fue canonizado por Juan Pablo II en 2002.