Por la pastoral de la salud mental, la intención de oración del Papa

La pastoral de la salud mental centra la intención de oración del papa León XIV para el mes de octubre. El Pontífice pide que la Iglesia sea una casa abierta que acompañe, sin juzgar y sin descartar, a quienes sufren enfermedades mentales.

Una de cada siete personas en el mundo vive hoy con un trastorno mental, a menudo en silencio y bajo el peso del estigma y la soledad. Ante esta realidad, a través de la iniciativa Reza con el Papa, promovida por la Red Mundial de Oración del Papa, León XIV invita a los fieles y a las personas de buena voluntad a rezar para que la Iglesia sea «casa abierta», un espacio seguro que «escucha sin juzgar y se acerca sin miedo».

Una realidad que afecta a más de mil millones de personas

Según el Atlas de Salud Mental 2024 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), presentado en septiembre de 2025, más de mil millones de personas en el mundo viven con un trastorno mental. A pesar de ello, el gasto público en este ámbito apenas representa el 2 % del presupuesto sanitario mundial, una cifra que no ha variado desde 2017.

El promedio mundial es de solo 13 profesionales de salud mental por cada 100.000 habitantes, con enormes desigualdades: los países de ingresos altos destinan 65 dólares por persona, frente a unos pocos centavos en los de ingresos bajos.

El Ministerio de la Salud Mental en las diócesis

El padre Cristóbal Fones, SJ, director de la Red Mundial de Oración del Papa, recuerda que «tantas personas a nuestro alrededor han padecido o padecen una enfermedad mental» y que muchas de ellas «se han sentido juzgadas, incomprendidas y sin esperanza». «Por eso, como Iglesia, nos unimos para abrir nuestro corazón a esta realidad y para rezar juntos, durante todo este mes, por todas ellas y también por quienes las acompañan», afirma.

Numerosas instituciones de la Iglesia acompañan ya esta realidad: ministerios de salud mental, universidades católicas, grupos de apoyo y recuperación, parroquias y comunidades de acogida. Entre ellas está la diócesis de Phoenix (Estados Unidos), donde el obispo John Dolan fundó en 2022 una oficina pionera dedicada a este ministerio, que no consiste en «diagnosticar, prescribir o tratar», sino en «amar y acompañar».

«No podemos hacerlo solos»

El Papa León XIV ya se refirió a esta realidad el pasado 9 de junio, durante la vigilia de oración con jóvenes en Barcelona. Al responder a una joven que había compartido su experiencia con la depresión, advirtió de que la salud mental está cada vez más amenazada en sociedades que se consideran avanzadas, y de que cierta idea de crecimiento somete a las personas a presiones y expectativas que comprometen «equilibrios fundamentales». Ante el dolor y la soledad extrema, afirmó: «No podemos hacerlo solos».

También el papa Francisco invitó en noviembre de 2021 a rezar por quienes sufren depresión: «Procuremos estar cerca de los que están agotados, de los que están desesperados, sin esperanza, muchas veces escuchando simplemente en silencio».