En sintonía con el Sínodo

Jornada social para casi dos centenares de personas de escasos recursos del barrio Caracolí, al suroriente de Bogotá, Colombia

Es sábado en la mañana. El programa de este día consiste en realizar una jornada social y artística para casi dos centenares de personas de escasos recursos del barrio Caracolí, de la Localidad Ciudad Bolívar, al suroriente de Bogotá.

Además de los 150 niños y habitantes del barrio, se han unido 80 migrantes venezolanos que reciben las atenciones de varios profesionales y unos 30 estudiantes de la Universidad de la Sabana, obra corporativa del Opus Dei, que participan en el Proyecto Social Universitario, con el apoyo de Corfomento, como una iniciativa de voluntariado en la que expresan su espíritu de servicio hacia los más necesitados.

En el barrio Caracolí confluyen toda clase de situaciones sociales, económicas y migratorias. Es uno de los sectores que más requiere ayuda de toda índole.

Mientras unos reciben la atención médica, otros charlan con sicólogos sobre sus situaciones personales, unos más hablan con futuros abogados, más allá, en el patio, los pequeños reciben clases de pintura.

Todos queremos expandir nuestros corazones y buscar formas para ayudar a los demás”, comentó un estudiante de Medicina. Por su parte, el párroco de Santa María de Caná comentó que ver esa experiencia de llegar con el evangelio del ejemplo significaba mucho para las personas.

El Proyecto Social Universitario es una tarea que apoya Corfomento, una asociación civil sin ánimo de lucro, fundada el 31 de octubre de 1955, que tiene como fin promover y estimular en forma directa o indirecta, toda clase de actividades que redunden en beneficio de la educación, la cultura y el desarrollo social; por este motivo, colabora en muchas de las actividades que, desde los Centros de la Prelatura del Opus Dei, serealizan para apoyar a quienes más lo necesiten.

Estos trabajos cuentan con la inspiración de san Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei. Él conocía lo que significaba trabajar con las personas más pobres y necesitadas de la sociedad. Cuando era un joven sacerdote en Madrid, a finales de la década de los años veinte y principio de los treinta, pasó horas incontables sirviendo las necesidades de los pobres y enfermos en los suburbios de la capital. Solían acompañarle estudiantes universitarios porque esas visitas eran también un medio de hacer crecer en esos jóvenes la virtud de la caridad.Y siguiendo su ejemplo, la prelatura invita a sus amigos y cooperadores a contribuir con los más necesitados.

Aunque no estemos físicamente en el Sínodo de Los Jóvenes propuesto por el Papa, que se llevará a cabo en Roma desde el 3 hasta el 28 de octubre,nuestro compromiso con la Iglesia y con la sociedad es también acompañar al Pontífice estandocon los demás y ese será nuestro compromiso de entrega. Más acción, menos palabras”, comentó Cristian, estudiante de derecho que asiste a las actividades formativas del Centro Cultural Hontanar.