50 frases del Papa Francisco en México

Para no olvidar los mensajes que Francisco regaló a los mexicanos, ofrecemos una selección de frases de los diversos discursos y homilías que pronunció en nuestro país.

Opus Dei - 50 frases del Papa Francisco en México

1. Lejos de aniquilar, como muchas veces pretendemos o queremos hacerlo nosotros, la misericordia se acerca a toda situación para transformarla desde adentro (Santa Misa, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).

2. Él es capaz de sanar nuestros corazones e invitarnos una y otra vez, setenta veces siete, a volver a empezar (Encuentro con las familias, Tuxtla Gutiérrez, 15 de febrero de 2016).

3. Siempre hay posibilidad de cambio, estamos a tiempo de reaccionar y transformar, modificar y cambiar, convertir lo que nos está destruyendo como pueblo, lo que nos está degradando como humanidad (Santa Misa, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).

4. Injusticia que se radicaliza en los jóvenes, ellos, «carne de cañón», son perseguidos y amenazados cuando tratan de salir de la espiral de violencia y del infierno de las drogas. Y, qué decir de tantas mujeres a quienes les han arrebatado injustamente la vida. (Santa Misa, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).


5. La escuela de la oración es la escuela de la vida y en la escuela de la vida es donde vamos haciendo la escuela de la oración (Santa Misa con los sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, Morelia, 16 de febrero de 2016).

6. Son las lágrimas las que pueden darle paso a la transformación, son las lágrimas las que pueden ablandar el corazón, son las lágrimas las que pueden purificar la mirada y ayudar a ver el círculo de pecado en que muchas veces se está sumergido (Santa Misa, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).


7. ¿Cuál puede ser una de las tentaciones que nos pueden asediar? ¿Cuál puede ser una de las tentaciones que brota no sólo de contemplar la realidad sino de caminarla? (…) Creo que la podríamos resumir con una sola palabra: resignación (Santa Misa con los sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, Morelia, 16 de febrero de 2016).

8. En este año de la misericordia, y en este lugar, quiero con ustedes implorar la misericordia divina, quiero pedir con ustedes el don de las lágrimas, el don de la conversión (Santa Misa, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).


9. A rezar se aprende, como aprendemos a caminar, a hablar, a escuchar (Santa Misa con los sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, Morelia, 16 de febrero de 2016).

10. Es tiempo de conversión, es tiempo de salvación, es tiempo de misericordia (Santa Misa, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).



11. Nuestro Padre Dios no sabe hacer otra cosa que querernos y echarnos ganas, y empujarnos, y llevarnos adelante, no sabe hacer otra cosa, porque su nombre es amor, su nombre es donación, su nombre es entrega, su nombre es misericordia (Encuentro con las familias, Tuxtla Gutiérrez, 15 de febrero de 2016).

12. Con sus vidas son profetas de la misericordia, son el corazón comprensivo y los pies acompañantes de la Iglesia que abre sus brazos y sostiene (Santa Misa, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).

13. Dios les pide tener una mirada capaz de interceptar la pregunta que grita en el corazón de vuestra gente, la única que posee en el propio calendario una «fiesta del grito». A ese grito es necesario responder que Dios existe y está cerca a través de Jesús (Encuentro con los obispos, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).


14. Este tiempo de cuaresma es un buen momento para recuperar la alegría y la esperanza que hace sentirnos hijos amados del Padre (Santa Misa, Ecatepec, 14 de febrero de 2016).

15. Nos hemos olvidado de concentrarnos en lo que realmente debe ser nuestra verdadera preocupación: la vida de las personas; «sus» vidas, las de sus familias, la de aquellos que también han sufrido a causa de este círculo de violencia (Visita al Cereso 3, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016)


16. Qué bien nos hace apelar en los momentos de tentación a nuestra memoria. Cuánto nos ayuda el mirar la «madera» de la que fuimos hechos. No todo ha comenzado con nosotros, y tampoco todo terminará con nosotros, por eso, cuánto bien nos hace recuperar la historia que nos ha traído hasta aquí (Santa Misa con los sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, Morelia, 16 de febrero de 2016).

17. Han conocido la fuerza del dolor y del pecado, no se olviden que también tienen a su alcance la fuerza de la resurrección, la fuerza de la misericordia divina que hace nuevas todas las cosas (Visita al Cereso 3, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).


18. Creo que es lo que el Espíritu Santo siempre quiere hacer en medio nuestro: echarnos ganas, regalarnos motivos para seguir apostando a la familia, soñando, construyendo una vida que tenga sabor a hogar y a familia (Encuentro con las familias, Tuxtla Gutiérrez, 15 de febrero de 2016).

19. Uno de los mayores tesoros de esta tierra mexicana tiene rostro joven, son sus jóvenes (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).


20. El aislamiento siempre es un mal consejero (Encuentro con las familias, Tuxtla Gutiérrez, 15 de febrero de 2016).

21. La esperanza nace cuando se puede experimentar que no todo está perdido (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).


22. El arte, el deporte ensanchan el alma y hacen crecer bien, con aire fresco y no aplastan la vida. Sigan siendo creativos, sigan así, buscando la belleza, las cosas lindas, las cosas que duran siempre, y nunca se dejen pisotear por nadie (Saludo a los niños del catecismo, Morelia, 16 de febrero de 2016).

23. Perdimos el encanto de caminar juntos, perdimos el encanto de soñar juntos y para que esta riqueza, movida por la esperanza, vaya adelante, hay que caminar juntos, hay que encontrarse, hay que soñar. No pierdan el encanto de soñar. Atrévanse a soñar (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).


24. Nuestra primera llamada es a hacer experiencia de ese amor misericordioso del Padre en nuestra vida, en nuestra historia (Santa Misa con los sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, Morelia, 16 de febrero de 2016).

25. Cuando todo parezca pesado, cuando parezca que se nos viene el mundo encima, abracen su cruz, abrácenlo a Él (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).

26. Le voy a pedir a Jesús que los haga crecer con mucho amor, con mucho amor, como tenía Él. Con mucho amor para ser cristianos en serio (Saludo a los niños del catecismo, Morelia, 16 de febrero de 2016).

27. No se olviden: “En el arte de ascender el triunfo no está en no caer sino en no permanecer caído” (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).



28. Prefiero una familia con rostro cansado por la entrega a una familia conrostros maquillados, que no han sabido de ternura y compasión (Encuentrocon las familias, Tuxtla Gutiérrez, 15 de febrero de 2016).

29. Porque de la mano de Jesucristo es posible vivir a fondo, de su mano es posible creer que la vida vale la pena, que vale la pena dar lo mejor de sí, ser fermento, ser sal y luz en medio de los amigos, en medio del barrio, en medio de la comunidad, en medio de la familia (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).


30. Queridos hermanos, ustedes son la riqueza de este País y, cuando duden de eso, miren a Jesucristo, que es la esperanza, el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).

31. Jesús, el que nos da la esperanza, nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama discípulos, nos llama amigos (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).


32. Con el demonio no se dialoga, no se pueda dialogar porque nos va a ganar siempre. Solamente la fuerza de la palabra de Dios lo puede derrotar (Santa Misa, Ecatepec, 14 de febrero de 2016).

33. Que María, la Madre de Guadalupe, siga visitándolos, siga caminando por estas tierras –México no se entiende sin Ella–, siga ayudándolos a ser misioneros y testigos de misericordia y reconciliación (Saludo final, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).

34. Es conveniente que de vez en cuando discutan y que vuele algún plato, está bien, no le tengan miedo. El único consejo es que no terminen el día sin hacer la paz (Encuentro con las familias, Tuxtla Gutiérrez, 15 de febrero de 2016).


35. No pongan su confianza en los «carros y caballos» de los faraones actuales, porque nuestra fuerza es la «columna de fuego» que rompe dividiendo en dos las marejadas del mar, sin hacer grande rumor (Encuentrocon los obispos, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).

36. Muchas veces, de modo sistemático y estructural, sus pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Algunos han considerado inferiores sus valores, sus culturas y sus tradiciones. Otros, mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado, los han despojado de sus tierras o han realizado acciones que las contaminaban. ¡Qué tristeza! Qué bien nos haría a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: ¡Perdón!, ¡perdón, hermanos! (Santa Misa con las comunidades indígenas, San Cristóbal de las Casas, 15 de febrero de 2016).

37. Les agradezco que estén aquí y les pido que recemos juntos, por aquellas personas que están enojadas, que tienen celos, envidia, para los que queremos, los que nos quieren, pero también para los que no queremos, los que no nos quieren y los que nos han hecho mal, a las que nos han hecho daño (Saludo desde la Nunciatura Apostólica, Ciudad de México, 12 de febrero de 2016).


38. ¿Hasta dónde nos hemos habituado a un estilo de vida que piensa que en la riqueza, en la vanidad y en el orgullo está la fuente y la fuerza de la vida? (Santa Misa, Ecatepec, 14 de febrero de 2016).

39. Tan importante «la cariñoterapia». ¡Tan importante! A veces una caricia ayuda tanto a recuperarse (Visita al hospital pediátrico Federico Gómez, Ciudad de México, 14 de febrero de 2016).


40. Jesús quiso introducir a los suyos en el misterio de la Vida, en el misterio de su vida. Les mostró –comiendo, durmiendo, curando, predicando, rezando– qué significa ser Hijo de Dios. Los invitó a compartir su vida, su intimidad y estando con Él, los hizo tocar en su carne la vida del Padre (Santa Misa con los sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, Morelia, 16 de febrero de 2016).

41. En ese amanecer, Dios se acercó y se acerca al corazón sufriente pero resistente de tantas madres, padres, abuelos que han visto partir, perder o incluso arrebatarles criminalmente a sus hijos (Santa Misa, Basílica de Guadalupe, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).


42. Sean por lo tanto obispos de mirada limpia, de alma transparente, de rostro luminoso. No le tengan miedo a la transparencia. La Iglesia no necesita de la oscuridad para trabajar (Encuentro con los obispos, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).

43. Ella nos dice que tiene el «honor» de ser nuestra madre. Eso nos da la certeza de que las lágrimas de los que sufren no son estériles. Son una oración silenciosa que sube hasta el cielo y que en María encuentra siempre lugar en su manto (Santa Misa, Basílica de Guadalupe, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).

44. Quiero invitarlos hoy a estar en primera línea, a primerear en todas las iniciativas que ayuden a hacer de esta bendita tierra mexicana una tierra de oportunidad. Donde no haya necesidad de emigrar para soñar; donde no haya necesidad de ser explotado para trabajar; donde no haya necesidad de hacer de la desesperación y la pobreza de muchos el oportunismo de unos pocos. (Rezo del Ángelus, Ecatepec, 14 de febrero de 2016).

45. Todos somos necesarios, especialmente aquellos que normalmente no cuentan por no estar a la «altura de las circunstancias» o por no «aportar el capital necesario» para la construcción de las mismas (Santa Misa, Basílica de Guadalupe, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).

46. Hoy vengo como misionero de misericordia y paz pero también como hijo que quiere rendir homenaje a su madre, la Virgen de Guadalupe, y dejarse mirar por ella (Encuentro con las autoridades, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).

47. Les pido a ustedes que en esta oración de silencio agrandemos el corazón para poder perdonar a la sociedad que no supo ayudarnos y que tantas veces nos empujó a los errores (Visita al Cereso 3, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).

48. ¿Qué mundo queremos dejarles a nuestros hijos? ¿Qué quiere dejar México a sus hijos? (Encuentro con el mundo del trabajo, Ciudad Juárez, 17 de febrero de 2016).


49. No podemos sentir el mañana si uno primero no logra valorarse, no logra sentir que su vida, sus manos, su historia, vale la pena (Encuentro con los jóvenes, Morelia, 16 de febrero de 2016).

50. Una mirada de singular delicadeza les pido para los pueblos indígenas, para ellos y sus fascinantes y no pocas veces masacradas culturas. México tiene necesidad de sus raíces amerindias para no quedarse en un enigma irresuelto (Encuentro con los obispos, Ciudad de México, 13 de febrero de 2016).