Trabajo y descanso
EDITORIAL: Dios, que nos invita a trabajar para colaborar con él en la Creación, quiere también que descansemos. El reposo merecido es voluntad de Dios para cada uno de nosotros.
Ganó Dios
El sábado 23 de mayo, el Prelado del Opus Dei ordenó en Roma a treinta nuevos sacerdotes procedentes de doce países. Uno de ellos, Pablo Siu Fabry, es chileno. Su familia paterna procede de China. Sus abuelos se establecieron en Iquique. Él nació en Santiago y vivió dos años en Concepción. Desde Roma cuenta esta experiencia que lo llena de alegría.
«De san Josemaría recuerdo su alegría, fortaleza y su esperanza»
Alison Birkett, inglesa, trabajó cerca de san Josemaría durante varios años.
"Los mismos africanos deben ser los protagonistas de su desarrollo"
Resumen de la visita que Benedicto XVI ha realizado a África. Esta noticia recoge las principales imágenes y textos pronunciados por el Santo Padre.
"Una mejor intimidad con Cristo"
El Prelado del Opus Dei destaca la alegría con que debemos acoger la exhortación del Papa para la Cuaresma
"Vengo a ayudarte, si estás dispuesto a dejarte ayudar"
“Tras saludarme, mi amigo me dijo con franqueza: Vengo a ayudarte, si estás dispuesto a dejarte ayudar. Y, en cualquier caso, te diré honradamente lo que opino de tu actitud...”. Un sacerdote de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz narra una conversación que le cambió la vida...
La santificación del trabajo de un carnicero
Nacho Alonso es carnicero en Segovia (España). "Cuando yo tenía 15 años, mi padre montó una granja de cerdos y me puse a trabajar". Ser del Opus Dei "me ayuda a hacer bien mi trabajo, vivir con alegría y servir a los demás". Está casado con Blanca y tienen nueve hijos.
Para rezar con el Papa ante el Belén
Selección de fragmentos de las homilías navideñas de Benedicto XVI desde que ocupó la cátedra de san Pedro en 2005 hasta hoy.
Una siembra de paz y de alegría
En este artículo con ocasión del 80 aniversario publicado en el diario La Tercera, el Prelado del Opus Dei pide a Dios que esta institución de la Iglesia cumpla siempre su misión: "realizar en las almas una siembra generosa de la paz y la alegría del Evangelio".








