Un 26 de junio en los 90 años del Opus Dei

Durante la semana en torno al 26 de junio varios colegios, la Universidad de los Andes y otras instituciones celebraron con mucha alegría la fiesta de san Josemaría, el santo que inspiró la creación de estas iniciativas.

Noticias en Chile
Opus Dei - Un 26 de junio en los 90 años del Opus Dei

Detalles de cariño: carros de algodones y churros

Este año se celebró por primera vez la fiesta de san Josemaría en el Colegio Trigales, de la Fundación Nocedal, ubicado en Bajos de Mena. Carros con algodones de azúcar y cabritas fue la sorpresa que esperaba a sus alumnas en el recreo. Las más pequeñas, además, veían -con sano orgullo- los retratos que ellas realizaron del santo, expuestos en el colegio. Por su parte, los alumnos del Colegio Nocedal celebraron la fiesta con gestos solidarios. Al finalizar la Misa en honor de san Josemaría, un grupo de alumnos de IV medio preparó una canasta con diversos víveres, para entregar a las familias más desposeídas del sector.

Alumnas del Colegio Trigales celebraron por primera vez la fiesta del santo que inspiró los colegios de la Fundación Nocedal.

Las profesoras del Colegio Los Alerces invitaron a sus alumnas, de quinto a octavo básico, a interpretar con imágenes frases de san Josemaría. Las más destacadas se postearon en la cuenta de Instagram del colegio una semana antes del 26 de junio. Ese día, entregaron a cada alumna un marcador de libros que contenía la oración de la estampa, para las que quisieran acudir a su intercesión. Para Marcela Vergara,Coordinadora de Formación del establecimiento, los gestos están enraizados en un profundo agradecimiento, “pues san Josemaría animó a un grupo de padres, hace justo 50 años, a crear colegios como este, de inspiración cristiana para sus hijos".

Un marcador y unas gráficas actuales para frases de obras clásicas de san Josemaría, como Camino (1934) y Surco (1986).

En el Colegio Tabancura, en tanto, se celebraron dos Misas: una más temprano para los pequeños y otra, solemne, en la que cantó el coro del colegio. “Quisimos destacar, además, que san Josemaría estuvo presente aquí mismo, en 1974. Después de la Misa, auxiliares, alumnos y profesores disfrutamos de una celebración, lo que fue ocasión de unidad en torno a la figura de este gran santo”, recalcó Ronald Bown, Secretario General del colegio. En el Colegio Albamar, de Viña del Mar, la fiesta se vivió a través de lo que en Chile llamamos “regaloneo”. Detalles de cariño para la comunidad escolar: una Misa cantada por alumnas y un recreo más largo. Para las profesoras hubo un rico desayuno, acompañado por una charla sobre la figura de san Josemaría. Pero lo más anecdótico fue el trabajo de los niños de preescolar, quienes dibujaron un regalo personal para el santo que se celebraba, que se concretó desde un abrazo hasta un submarino de colores…

Los “regalos” de los alumnos de preescolar del Colegio Montemar y Albamar, en Viña del Mar, se expusieron en paneles murales de los colegios.

En el Colegio Los Andes la fiesta se conmemoró con un recreo en el que la música y los carros de churros fueron los protagonistas, lo que dio color al frío de ese día. Por su parte, las profesoras tuvieron una charla sobre qué significa ser parte de un colegio ligado a la identidad del Opus Dei.

Auxiliares, alumnas y profesoras del Colegio Los Andes disfrutaron de unos deliciosos churros en la fiesta de San Josemaría.

Una fiesta para rezar juntos

Joaquín León, coordinador de formación del Colegio Cordillera, recalca que este año ellos quisieron celebrar a san Josemaría, transmitiendo la importancia de rezar intensamente, reforzando la identidad propia que imprimió el Fundador: “Nosotros vivimos en la calle, ahí tenemos la celda: somos contemplativos en medio del mundo” (Carta, 31-V-1954, n. 7, en Illanes, La Santificación del Trabajo). Joaquín se vio impresionado “al ver a papás, profesores, auxiliares y alumnos vivir la Misa con mucha piedad y respeto, rezando todos juntos”. Jaime Álvarez, auxiliar del colegio, también resaltó la belleza de la Eucaristía: “Una cosa que a uno le llena. Siempre me han gustado esas Misas masivas”. Y como en toda fiesta, no podía faltar algo rico para comer, se organizó un grandesayuno, en el que compartieron alumnos, profesores y auxiliares, y como siempre en torno a una mesa hay buena conversación, se convirtió en un hito inolvidable.

Patricia Moure, del Colegio Huelén, destacó entre otras actividades, el coloquio que tuvo el Vicario del Opus Dei en Chile, Mons. Sergio Boetsch, con un grupo de alumnas de enseñanza media y, luego, con las profesoras del establecimiento. Junto con escuchar su testimonio personal acerca de san Josemaría, se abrió un espacio para preguntas, en el que se abordaron diversas inquietudes. “Quisimos dar a conocer aspectos de la vida y personalidad del santo de lo ordinario, recordarles las principales características del espíritu del Opus Dei y llamarlas a hacer propia la vocación cristiana a la santidad”, resume Patricia.

Liga de Fútbol y Conversatorios

En la Universidad de los Andes apostaron por una “Semana de san Josemaría”, que contempló la visita a un hogar de ancianos por parte de un grupo de la comunidad universitaria, dos conversatorios sobre la actualidad de la Iglesia y un Campeonato de Fútbol en honor del santo: en los equipos participaron alumnos, profesores y administrativos. Como broche de oro se celebró una Misa en el Hall del Edificio Biblioteca, al término de la cual se ofreció un Vino de Honor, en el que compartieron profesores, administrativos y alumnos. Además, se celebró otra Misa en el Centro de Salud Universidad de los Andes, en la comuna de San Bernardo.

La Eucaristía en honor a san Josemaría se celebró con especial devoción y esmero en cada una de las instituciones en las que se transmite la espiritualidad del fundador del Opus Dei. En la fotografía, detalle de la Misa celebrada en el Hall del Edificio Biblioteca, en la Universidad de los Andes.

En resumidas cuentas, fue un 26 de junio lleno de piedad, risas y alegría, que se condimentaron con cosas pequeñas, que tanto valoraba san Josemaría. Fue ese cariño el que dio el calor necesario para sobrellevar el frío invernal de ese día.