Boletín San Josemaría HOY 2021

"Al amor divino por el amor humano" es el título del boletín San Josemaría HOY del año 2021-2022 y contiene notas relativas al Año de la Familia y el Año de San José a los que nos ha convocado el Papa Francisco.

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Hemos realizado una versión digitaldel Boletín San Josemaría HOY y un complemento multimedia en el que encontrarás videos, testimonios y textos para ahondar en los temas centrales de este año: la Familia y San José.

El vicario del Opus Dei en Chile, pbro. Álvaro Palacios, invita a acudir a la intercesión de San José "para que la alegría del amor crezca en las familias y el anuncio cristiano acerca del matrimonio y los hijos sea mejor conocido y vivido".

NUESTRO TESORO: LA FAMILIA

Qué gran regalo nos ha hecho el Papa Francisco al promulgar el Año de San José y el de la Familia. El primero conmemora el 150° aniversario de la declaración del esposo de María como patrono de la Iglesia universal; lo estamos viviendo desde la fiesta de la Inmaculada. Y, por los cinco años de su exhortación apostólica Amoris laetitia, ha querido dedicar desde el 19 de marzo, solemnidad del Santo Patriarca, un tiempo para fortalecer nuestras familias. Culminará con un próximo Encuentro Mundial, el 26 junio de 2022, una coincidencia afortunada, que tendrá como lema “El amor familiar: vocación y camino de santidad”, que nos recuerda muy directamente la predicación de san Josemaría.

Sobre San José, el Papa ha destacado diferentes dimensiones de su paternidad, como por ejemplo que: “Él era el verdadero milagro con el que Dios salvó al Niño y a su madre. El cielo intervino confiando en la valentía creadora de este hombre” (Patris corde, p. 7).

San Josemaría lo llamaba “el bien plantado”, y también “el santo de la humildad rendida…, de la sonrisa permanente y del encogimiento de hombros”. Se lo imaginaba joven y fuerte, custodiando a la Virgen y al Redentor. Muchas veces mostró su admiración por cómo José encara las pruebas de Dios, siendo fuerte en la adversidad y, sobre todo, escuchando las insinuaciones del Cielo. A él se dirigía como “mi Padre y Señor”. Lo amaba y veneraba.

San José se entregó totalmente al cuidado de la Sagrada Familia, con un esfuerzo que al mismo tiempo fue una tarea gozosa y que llenó de un sentido maravilloso su vida. Para nosotros es una luz que nos indica el camino de nuestra felicidad y santidad: la propia familia. Aunque tenga imperfecciones o haya sufrido desgarros, si ponemos el corazón en ella, siempre volveremos a encontrar el tesoro de nuestra vida. “Un hogar luminoso y alegre”, como decía el fundador del Opus Dei, donde nos realizamos y somos sanados en el amor, único remedio al individualismo tan contagioso del ambiente que respiramos.

¿Qué mejor intercesor que San José para que la alegría del amor crezca en las familias y el anuncio cristiano acerca del matrimonio y los hijos sea mejor conocido y vivido? (cfr. Amoris laetitia, 1).

Pbro. Álvaro Palacios, vicario del Opus Dei en Chile.