La Mujer: gestora del futuro

La presencia femenina en la sociedad y en la Iglesia hoy fue el tema del congreso "Mujer en Perspectiva" realizado en la residencia universitaria Araucaria.

Opus Dei - La Mujer: gestora del futuro Tras asistir al Congreso, Paula Schmidt concluyó que “poner en perspectiva a la mujer es una tarea inconclusa, ya que ella es (y seguirá siendo) la gestora de muchas otras reformas”.

Pareciera que hablar sobre la mujer es un asunto, además de complicado, algo que ineludiblemente genera arduos debates con miradas más contrapuestas que consensuadas y que, además, deja abiertas más preguntas que respuestas a la hora de evaluar su rol, inserción y participación tanto en el espacio público como al interior de la Iglesia. Es así, entonces, se suelen resaltar los mensajes “pro mujer”, pero que, en su mayoría, sólo irradian demandas que acusan a la sociedad de ser restrictiva, imponiéndole límites a la mujer que socavan su protagonismo.¿Pero es tan así?

Si bien es cierto que el Siglo XX forjó cambios que le otorgaron mayor visibilidad a las mujeres, éstas siempre estuvieron presentes en la sociedad

Si bien es cierto que el Siglo XX forjó cambios que le otorgaron mayor visibilidad a las mujeres, éstas siempre estuvieron presentes en la sociedad al ejercer una diversidad de labores más allá del ámbito privado de la familia. Mujeres científicas, artistas, místicas o guerreras. La historia las contempla, porque no olvida su legado. Mujeres pioneras, lúcidas y perseverantes como Hildegarda von Bingen, Chiara Corbella, Marie Curie, Guadalupe Ortíz de Landázuri o Gabriela Mistral; todas rompieron la primera capa de un cascarón que, para sus tiempos, parecía impenetrable. Mujeres de diferentes épocas, talentos y culturas, pero unidas por una envidiable tenacidad que confirma la regla de que el buen humor, la consecuencia, empatía y mantener las prioridades claras, a pesar de los costos, no sólo potencia a la mujer en lo profesional, sino también en su esencia.

El fundador de la Obra esperaba de ellas que tomasen su vida profesional realmente en serio, les animaba a aceptar responsabilidades de mayor envergadura y cargos de más difícil desempeño: no para “brillar” personalmente, sino para servir más y mejor, para amar con eficacia. (Jutta, Burggraf. El poder de la confianza:San Josemaría Escrivá de Balaguer y las mujeres 2004 p.22)

Sin embargo, seguir reflexionando, discutiendo y ampliando las miradas sobre la mujer no sólo es importante, sino, también, muy necesario. Es por eso que el Congreso “Mujer en Perspectiva”, que se llevó a cabo el último fin de semana de agosto, en la residencia universitaria Araucaria, fue una instancia que atrajo a una audiencia transversal, deseosa de analizar el complejo, profundo y atrayente mundo de la mujer actual. Fueron cinco ponencias, de destacadas académicas y profesionales, las que sacaron a relucir los diversos ámbitos adonde la mujer se mantiene involucrada, además de resaltar por qué la sociedad se torna más humana gracias a las particularidades que convierten a la mujer en distinta, pero no por eso desigual a los hombres.

San Josémaría convivió con la corriente feminista de su época, por lo que no estuvo ajeno a sus demandas.

San Josemaría convivió con la corriente feminista de su época, por lo que no estuvo ajeno a sus demandas. Siguiendo su costumbre de ser positivo y claro para enfrentar temas sociales desafiantes, expresó que, para discernir sobre la mujer, se requería de una mente abierta y una Fe viva que realzaran su esencia, dignidad y, sobre todo, el aporte que ella realiza a la sociedad civil y a la Iglesia.

No obstante, la responsabilidad de enraizar los lineamientos del fundador del Opus Dei, depende de las mismas mujeres .De aquellas que alzan una voz que no impone, sino que invita, que no se intimida frente a los cambios, sino más bien que los provoca, que está dispuesta a servir porque sabe que así se genera reciprocidad y confianza y, por último, que logra ejercer su vocación con una alta cuota de fortaleza, generosidad, compromiso e inteligencia. ¡Sí, porque las mujeres somos capaces de hacer todo eso!

Por lo tanto, tras asistir al Congreso, concluyo que poner en perspectiva a la mujer es una tarea inconclusa, ya que ella es (y seguirá siendo) la gestora de muchas otras reformas que, como enunció una de las expositoras, necesitarán no sólo de oración, sino también de mucha acción. Fue así, entonces, que, a lo largo del evento, pude interiorizarme sobre las biografías de muchas mujeres, todas muy distintas, cuyas vidas contrarrestaron el escepticismo o los duros cuestionamientos hacia sus proyectos de vida gracias a que no traicionaron su esencia, conocían la psicología femenina, confiaron en sus capacidades, pero, sobre todo, porque se mantuvieron libres de prejuicios o resentimientos. ¿Qué mejor perspectiva para seguir hablando sobre la mujer?

Paula Schmidt

Periodista y licenciada en historia