Fundación UANDES: Una nueva oportunidad

Para contribuir a mejorar la calidad de vida de quienes esperan largamente por una atención quirúrgica, en 2018 se puso en marcha un plan de beneficencia que en su primera etapa se canalizó a través de la Clínica UANDES, obra corporativa del Opus Dei. Desde el año 2019 este servicio es posible gracias a la Fundación de Beneficencia y Ayuda a la Salud UANDES.

Opus Dei - Fundación UANDES: Una nueva oportunidadA través de convenios con diversos hospitales, se espera alcanzar las mil atenciones anuales en la Clínica Universidad de los Andes.

La existencia de listas de espera en los hospitales públicos obliga a muchas personas a esperar meses e incluso años por una cirugía que les mejore su salud y su calidad de vida. Con el propósito de ir en ayuda de esos hombres, mujeres y niños, en 2019 se creó la Fundación de Beneficencia y Ayuda a la Salud UANDES, que en su primer año de actividad benefició a casi 300 pacientes de bajos recursos.

Replicamos un artículo de la revista Campus de la Universidad de los Andes, obra corporativa del Opus Dei, que da cuenta de este servicio.

Juana Dinamarca se acostaba y levantaba con dolor. Sufría de una enfermedad a la cadera que no solo la obligó a dejar su apasionante trabajo como maestra de cocina, sino que la tenía sumida en una profunda depresión. Desde 2017 figuraba como primera prioridad en las listas de espera en hospitales, pero su turno nunca llegaba. Entonces, recibió una noticia “caída del cielo”.

Ella es parte de los 264 pacientes que entre marzo de 2019 y 2020 pudieron ser intervenidos en la Clínica Universidad de los Andes a través de la Fundación de Beneficencia y Ayuda a la Salud UANDES, una nueva organización sin fines de lucro que otorga oportunidades de atención y resolución quirúrgica a problemas de salud en personas con un alto nivel de vulnerabilidad y bajos ingresos. “Estoy feliz y mi familia también. Ellos me han visto sufrir y siento que fue una bendición”, cuenta ya en su etapa de recuperación para volver a caminar bien y a trabajar.

Gracias a un convenio con diferentes centros de salud pública, entre ellos los hospitales Sótero del Río, Regional de Rancagua, Félix Bulnes, San José, Barros Luco, El Carmen de Maipú, el Centro de Salud San Bernardo y la Fundación Orema, se espera extender aún más este beneficio con el fin de derivar a cerca de 1.000 pacientes al año para ser atendidos en la Clínica UANDES. “Esta cooperación entre el ámbito público y privado constituye una solución concreta que ayuda a mitigar un problema país”, destaca Joaquín Izcúe, presidente de la Fundación.

Junto con aportar en la disminución de las listas de espera, la fundación también recibe a pacientes que necesitan intervenciones que no están disponibles en la red pública, como son las cirugías intrauterinas. Esta oportunidad cambió la vida de Carolina Henríquez y su hijo. “Nosotros somos de la VIII Región, donde no existen especialistas que puedan tratar los problemas de espina bífida, y menos por cirugía intrauterina. El programa de beneficencia ha sido un tremendo regalo”, dice.

“Una oportunidad como esta permite mejorar la calidad de vida y su integración, para que puedan desarrollar plenamente su rol en la familia y en la sociedad. Además de aportar en su salud, los pacientes valoran el cariño con que son tratados en la Clínica”, comenta María Elvira Lermanda, gerente de la fundación. Todo esto ha sido posible, subraya Joaquín Izcúe, gracias a la contribución de “nuestros donantes, de los médicos y personal de la Clínica, quienes aportan con su trabajo profesional y el trabajo conjunto con los hospitales públicos. Estamos muy esperanzados en seguir creciendo para llegar a más pacientes y ser una contribución al país”.

María Elvira Lermanda, gerente de la Fundación UANDES; las directoras de la institución de beneficencia Pilar Hübner y Patricia Alessandri y su presidente, Joaquín Izcúe.


Desde el año 2014 la Clínica Universidad de los Andes busca entregar al paciente y a su familia una atención de salud que contribuya a su bienestar físico y espiritual, formar profesionales de la salud y fomentar la investigación médica, en el marco de una concepción cristiana de la persona.

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Nota publicada en Revista Campus UANDES