Con motivo del centenario de la Prelatura, Omnes entrevista al historiador Jaume Aurell, coautor de Historia del Opus Dei. Cien años de vida a través de su historiografía, un estudio que analiza por qué la percepción pública del Opus Dei se ha alejado tanto de la experiencia real de quienes conocen a sus miembros.
Aurell explica que esa imagen distorsionada no nace de la institución en sí, sino de que cada generación proyecta sobre ella sus propios miedos y obsesiones, un fenómeno que estudia a través de tres grandes relatos sucesivos y hasta contradictorios entre sí: primero, la acusación de «herejía» religiosa entre 1940 y 1957, formulada paradójicamente desde dentro de la propia Iglesia; después, la etiqueta de «tecnócratas» ligada al franquismo, tras la llegada de miembros de la Obra al Gobierno en 1957; y finalmente, desde 1980, el paradigma de la «secta», reforzado por escándalos financieros ajenos entre sí que la opinión pública terminó asociando a la institución.
El historiador defiende que entender estos mecanismos no sirve solo para juzgar al Opus Dei, sino para leer con más espíritu crítico cualquier relato histórico presentado como definitivo.

