Tres hijos y la curación de una leucemia, contra todo pronóstico

Con motivo de la fiesta del Beato Álvaro, el 12 de mayo, compartimos este favor que un matrimonio atribuye a su intercesión tras años de dificultades y sufrimiento. Un testimonio de confianza, fe y gratitud.

Quiero dejar constancia escrita de los favores que mi familia y yo consideramos recibidos por intercesión del beato Álvaro del Portillo, a quien hemos acudido con profunda fe durante estos años.

En febrero de 2007 comencé mi relación con la que hoy es mi esposa. A través de sus padres conocí el Opus Dei y, especialmente, la figura y la vida del beato Álvaro. En el año 2013 contrajimos matrimonio, abiertos generosamente a la vida. En el año 2014 tuvimos la gracia de asistir en Madrid a la ceremonia de su beatificación, un momento que vivimos con profunda emoción y que fortaleció aún más nuestra devoción y cercanía espiritual al beato.

Sin embargo, los hijos no llegaban. Durante años pasamos por diversas pruebas médicas y por momentos de sufrimiento, así como por presiones sociales y familiares para recurrir a la fecundación in vitro.

Nosotros, respetando a quienes optan por ese camino, decidimos no hacerlo, pues entendemos que los hijos no son un derecho, sino un don. En ese contexto, a mi esposa le diagnosticaron una enfermedad crónica: una leucemia poco frecuente llamada tricoleucemia. Fue un momento de gran dolor e incertidumbre.


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Desde entonces comencé a encomendarme con especial intensidad y confianza al beato Álvaro, pidiendo su intercesión tanto por la salud de mi esposa como por nuestra vocación matrimonial. Tras recibir el tratamiento correspondiente de quimioterapia, los médicos nos advirtieron que concebir hijos sería aún más difícil, dado que antes del tratamiento ya no lo habíamos logrado y, después de él, las probabilidades disminuían considerablemente.

Sin embargo, en el año 2021, contra todo pronóstico, mi mujer quedó embarazada de nuestro primer hijo. Al año siguiente nació el segundo. Y en 2024 nació el tercero. Cada uno de ellos ha sido profundamente rezado y encomendado al beato Álvaro. No solo pedimos su intercesión para la llegada de nuestros hijos, sino también para que mi mujer alcanzara una buena remisión de su enfermedad, que actualmente no tiene cura definitiva.

En el año 2025 tuvo que volver a ser tratada, pasando por un episodio muy grave de neutropenia, con riesgo cercano de shock séptico. También en ese momento acudí con especial intensidad al beato Álvaro, y gracias a Dios ella salió adelante y se encuentra actualmente en remisión.

Durante todos estos años he rezado prácticamente a diario al beato Álvaro. Sentimos su cercanía constante, no solo en los momentos de dificultad, sino también en la luz recibida para comprender mejor nuestra vocación.

Desde el año 2022 mi esposa y yo somos supernumerarios del Opus Dei, vocación que hemos abrazado con profunda paz y gratitud. Con esta carta queremos dejar constancia de estos hechos, que para nosotros son signos claros de la intercesión del beato Álvaro en nuestra vida familiar. Deseamos aportar humildemente nuestro testimonio a su causa de canonización.

G. A. B. - España


También puede comunicar la gracia que se le ha concedido mediante correo postal a la Oficina de las causas de los santos de la prelatura del Opus Dei (Calle Diego de León, 14, 28006 Madrid, España) o a través del correo electrónico ocs.es@opusdei.org.

Clic aquí para hacer un donativo. En alternativa puede enviar una aportación por transferencia a la cuenta bancaria de la Asociación de Cooperadores del Opus Dei con IBAN número ES53 2100 1547 7502 0024 4065 y BIC, CAIXESBBXXX en La Caixa (agencia urbana de la calle Cartagena, 4, 28028 Madrid, España).

Foto de Ben Wicks