“Que os sepáis perdonar”
¡Con cuánta insistencia el Apóstol San Juan predicaba el “mandatum novum”! –“¡Que os améis los unos a los otros!” –Me pondría de rodillas, sin hacer comedia –me lo grita el corazón–, para pediros por amor de Dios que os queráis, que os ayudéis, que os deis la mano, que os sepáis perdonar. –Por lo tanto, a rechazar la soberbia, a ser compasivos, a tener caridad; a prestaros mutuamente el auxilio de la oración y de la amistad sincera. (Forja, 454)
“Nunca querrás bastante”
Por mucho que ames, nunca querrás bastante. El corazón humano tiene un coeficiente de dilatación enorme. Cuando ama, se ensancha en un crescendo de cariño que supera todas las barreras. Si amas al Señor, no habrá criatura que no encuentre sitio en tu corazón. (Via Crucis, 8ª Estación, n. 5)
“Os apoyaréis unos a otros”
Si sabes querer a los demás y difundes ese cariño –caridad de Cristo, fina, delicada– entre todos, os apoyaréis unos a otros: y el que vaya a caer se sentirá sostenido –y urgido– con esa fortaleza fraterna, para ser fiel a Dios. (Forja, 148)
Evangelio del domingo: el buen samaritano
Comentario del 15.º domingo del Tiempo ordinario (Ciclo C). “¿Qué puedo hacer para heredar la vida eterna?”. El amor ha de ser visible y tangible. Como decía el Papa Francisco el amor es vida concreta: intenciones, actitudes, comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano.
Evangelio del domingo: amad a vuestros enemigos
Comentario del 7.º domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A). "Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persigan". Este mandamiento es la revolución de los cristianos, que creen en el amor de Dios y lo difunden a todo ser humano, incluso a costa de la propia honra, de su tiempo, dinero o de su prestigio.
Evangelio del viernes: una mirada hacia el interior del corazón
Comentario del viernes de la 30º semana del tiempo ordinario. “Un sábado, entró él a comer en casa de uno de los principales fariseos y ellos le estaban observando. Y resultó que delante de él había un hombre hidrópico. (…) Y tomándolo, lo curó y lo despidió”. Aprendamos a mirar a los demás como lo hacía Cristo, con una caridad que se haga cargo de sus problemas verdaderos.
Evangelio del sábado: Jesús no abandona a los que apuestan por Él
Comentario al Evangelio del sábado de la 5.ª semana del tiempo ordinario. “Me da mucha pena la muchedumbre, porque ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer”. Jesús se compadece de esas personas y le importa que reciban no solo el alimento espiritual, sino también el material. El Señor nos enseña a interesarnos por cada persona en su singularidad, con sus necesidades espirituales y físicas.
Evangelio del martes: el amigo que ayuda al necesitado
Comentario al Evangelio del martes de la 4.ª semana de Cuaresma. «Jesús le dijo: "¿Quieres curarte?". El enfermo le respondió: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua». Nuestro Señor nos llama a amar al prójimo. Nadie debería poder decir: "No tengo a nadie que me ayude".
Evangelio del jueves: amar a Dios y a los hombres
Comentario al Evangelio del jueves de la 9.° semana del tiempo ordinario. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. Para amar a Dios con todo el corazón, debemos desterrar los ídolos que nos esclavizan y empobrecen nuestra capacidad de querer.
Evangelio del martes: la Iglesia es una familia
Comentario al Evangelio del martes de la 16.ª semana del tiempo ordinario. “Todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.” Cualquiera que acepte el compromiso de hacer la voluntad de Dios puede formar parte de esta familia espiritual.







