
Comentario al Evangelio del martes de la 1.ª semana del tiempo ordinario. “¡Cállate, y sal de él!”. El Señor responde con estas fuertes palabras a un endemoniado que lo había reconocido como el Santo de Dios. Meditemos sobre este “secreto” que Jesús no quiere dar a conocer y cuál es el motivo profundo que lo impulsa a imponer el silencio.