Etiqueta: Evangelio del día

Hay 297 resultados para la etiqueta "Evangelio del día"
Evangelio del sábado: apóstoles con goteras

Evangelio del sábado: apóstoles con goteras

Comentario del sábado de Pascua. “Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura”. La falta de fe de los apóstoles no es obstáculo para que Jesús les encargue semejante misión. Pidamos al Espíritu Santo que transforme las carencias y debilidades personales en ocasión de amar más al Señor y a los demás.

Evangelio del viernes: pesca milagrosa

Evangelio del viernes: pesca milagrosa

Comentario del viernes de Pascua. “La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces”. Después de una noche de fatiga aparentemente inútil, pues regresan con las redes vacías, basta un instante a Dios para regalar a los discípulos mucho más de lo que podían esperar. Dios es el autor de la gracia.

Evangelio del jueves: llagas gloriosas

Evangelio del jueves: llagas gloriosas

Comentario del jueves de Pascua. “Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona”. Jesús resucitado nos invita a contemplar las llagas gloriosas de sus manos y sus pies. Él no desea que nos olvidemos jamás de cuánto nos ha amado, pues en sus llagas hemos sido curados.

Evangelio del miércoles: al partir el pan

Evangelio del miércoles: al partir el pan

Comentario del miércoles de Pascua. “¿No es verdad que ardía nuestro corazón dentro de nosotros, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?”. El mismo Jesús que explicó las Escrituras a los discípulos camino de Emaús nos habla cuando escuchamos bajo la luz del Espíritu Santo las palabras del Evangelio.

Evangelio del martes: bienaventurados los que lloran

Evangelio del martes: bienaventurados los que lloran

Comentario del martes de Pascua. “Suéltame, que aún no he subido a mi Padre; pero vete donde están mis hermanos y diles: «Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios»”. La Magdalena ha visto al Señor, porque nunca dejó de amarle. Por eso, está preparada para la misión apostólica. Ha merecido ser llamada “apóstola de los apóstoles”.

Evangelio del lunes: sin miedo

Evangelio del lunes: sin miedo

Comentario del lunes de Pascua. “No tengáis miedo; id a anunciar a mis hermanos que vayan a Galilea: allí me verán”. Las santas mujeres, reconfortadas por haber visto a Jesús, vencieron el temor, y fueron las primeras en cumplir el mandato apostólico.

Evangelio del Domingo de Pascua: ¡Jesús vive!

Evangelio del Domingo de Pascua: ¡Jesús vive!

Comentario del Domingo de Pascua (Ciclo B). "Entonces entró también el otro discípulo que había llegado antes al sepulcro, vio y creyó". Para leer las señales que Dios nos da de su cercanía, necesitamos acoger el don de la fe. De nuestra parte podemos poner el afán sincero de buscar al Señor, como lo hicieron María Magdalena, Juan y Pedro en el Domingo de Pascua.

Evangelio del Jueves Santo: Jesús lava los pies

Evangelio del Jueves Santo: Jesús lava los pies

Comentario del Jueves Santo. “Si yo, que soy el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros”. Del gesto del lavatorio de los pies aprendemos a dejarnos salvar por Jesús, a acompañar a los demás en su camino y a adorar a la Eucaristía.

Evangelio del Miércoles Santo: cuando se descubren los pensamientos del corazón

Evangelio del Miércoles Santo: cuando se descubren los pensamientos del corazón

Comentario del Miércoles Santo. "Y cuando estaban cenando, dijo: —En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar. Y, muy entristecidos, comenzaron a decirle cada uno: —¿Acaso soy yo, Señor?" Durante la Pasión, cada personaje parece reflejar las posibles actitudes ante Jesús. Como los apóstoles, acerquémonos a Él en nuestra oración para que nos descubra la verdad de nuestro corazón y la fuerza de su misericordia.

Evangelio del Martes Santo: lección de amor supremo

Evangelio del Martes Santo: lección de amor supremo

Comentario del Martes Santo. Los momentos previos a la Pasión nos introducen en el corazón encendido de Jesús que, yendo por delante, tiende continuamente la mano a todos, para que conviertan su corazón y para que ninguno desespere al experimentar sus debilidades. Se nos ofrece la gracia, pero con nuestras decisiones diarias abrimos o cerramos el corazón para poder acogerla.