Tres preguntas, una misma esperanza
Te dejamos las palabras del Papa en la vigilia del Jubileo de los Jóvenes. Que no se queden solo en el recuerdo. Reza y deja que dejen huella en tu vida.
Tres preguntas, una misma esperanza
Te dejamos las palabras del Papa en la vigilia del Jubileo de los Jóvenes. Que no se queden solo en el recuerdo. Reza y deja que dejen huella en tu vida.
De Nazaret a Belén: cuarta parada
Ya estamos en el último tramo del viaje. José, María y quienes van junto a ellos en la caravana ya se acercan a Belén. No hay posada y el niño va a nacer. Confiados en Dios que los ha acompañado en este camino, encuentran un pesebre y es ahí, en un lugar sencillo y sin ruido donde nace Jesús, el hijo de Dios.
Dios duerme en mis brazos
La llegada a Belén no trae respuestas inmediatas ni un lugar donde quedarse. En la precariedad de un establo, nace Jesús y todo cambia: el camino termina y comienza la contemplación.
No estoy solo: tengo una familia
A medida que el viaje avanza, José comienza a sentir el peso de lo que ha dejado atrás. Entre el cansancio y la nostalgia, descubre que su camino pasa también por aprender a ser padre.
Elegir confiar
El tramo final del viaje se vuelve especialmente duro mientras ascienden hacia Jerusalén. Entre el cansancio, la incertidumbre y la cercanía de Belén, José se enfrenta a la pregunta decisiva: cómo responder a lo que Dios le está pidiendo.
Yahvé mira el corazón
José y María llevan dos días de viaje hacia Belén. El camino es largo, la lluvia dificulta el trayecto y José no siempre sabe si está haciendo lo correcto. La caravana avanza mientras buscan animales y lugares donde descansar, sorteando los imprevistos del viaje.
Entre el cansancio y la esperanza
El viaje entra en su tramo más exigente y el cansancio empieza a notarse. Entre el esfuerzo diario y la esperanza que los sostiene, José aprende a convivir con luces y sombras mientras se acercan a Belén.
De Nazaret a Belén: cuarta parada
Ya estamos en el último tramo del viaje. José, María y quienes van junto a ellos en la caravana ya se acercan a Belén. No hay posada y el niño va a nacer. Confiados en Dios que los ha acompañado en este camino, encuentran un pesebre y es ahí, en un lugar sencillo y sin ruido donde nace Jesús, el hijo de Dios.
Dios duerme en mis brazos
La llegada a Belén no trae respuestas inmediatas ni un lugar donde quedarse. En la precariedad de un establo, nace Jesús y todo cambia: el camino termina y comienza la contemplación.







