Tres preguntas, una misma esperanza
Te dejamos las palabras del Papa en la vigilia del Jubileo de los Jóvenes. Que no se queden solo en el recuerdo. Reza y deja que dejen huella en tu vida.
DYA: Más que una academia, una forma de vivir
A DYA se iba por invitación: un amigo invitaba a otro, pero se permanecía por amistad. Se permanecía porque había un ambiente alegre y, a la vez, de exigencia cristiana, de descubrir que había algo más que estudiar o de pasar un rato con los amigos.
Aprender a ser audaz
Una selección de puntos comentados del capítulo Audacia de Camino, para vivir la fe con una mirada grande y soñar los sueños de Dios.
“Entiendo la esperanza como una conversación con Dios que me ayuda a confiar en sus promesas”
Jennifer viajó a Roma para participar del Jubileo de los Jóvenes con un grupo de Finlandia, país en el que vive desde los 13 años. Esa experiencia la ayudó a reforzar su confianza en Dios.
No estoy solo: tengo una familia
A medida que el viaje avanza, José comienza a sentir el peso de lo que ha dejado atrás. Entre el cansancio y la nostalgia, descubre que su camino pasa también por aprender a ser padre.
Yahvé mira el corazón
José y María llevan dos días de viaje hacia Belén. El camino es largo, la lluvia dificulta el trayecto y José no siempre sabe si está haciendo lo correcto. La caravana avanza mientras buscan animales y lugares donde descansar, sorteando los imprevistos del viaje.
Entre el cansancio y la esperanza
El viaje entra en su tramo más exigente y el cansancio empieza a notarse. Entre el esfuerzo diario y la esperanza que los sostiene, José aprende a convivir con luces y sombras mientras se acercan a Belén.
Elegir confiar
El tramo final del viaje se vuelve especialmente duro mientras ascienden hacia Jerusalén. Entre el cansancio, la incertidumbre y la cercanía de Belén, José se enfrenta a la pregunta decisiva: cómo responder a lo que Dios le está pidiendo.
Dios duerme en mis brazos
La llegada a Belén no trae respuestas inmediatas ni un lugar donde quedarse. En la precariedad de un establo, nace Jesús y todo cambia: el camino termina y comienza la contemplación.
De Nazaret a Belén: cuarta parada
Ya estamos en el último tramo del viaje. José, María y quienes van junto a ellos en la caravana ya se acercan a Belén. No hay posada y el niño va a nacer. Confiados en Dios que los ha acompañado en este camino, encuentran un pesebre y es ahí, en un lugar sencillo y sin ruido donde nace Jesús, el hijo de Dios.









