San Josemaría regresa a Río de Janeiro

San Josemaría llegó por primera vez a Río de Janeiro un 22 de mayo de 1974. 45 años más tarde, el vicario de la delegación del Opus Dei impartió la bendición con una reliquia del fundador junto a la base del Cristo Redentor.

“Quiero invocar su intercesión –dijo el Padre Fabio Carvalheiro– para que muchos escuchen la llamada a la santidad que Cristo dirige a todos, y que san Josemaría nos animó a difundir”.

A continuación, se proyectaron algunas imágenes de san Josemaría sobre el Cristo del Corcovado.

El cardenal arzobispo de Río de Janeiro, Obispo Orani, envió unas palabras de adhesión al homenaje, así como el Padre Omar, rector del santuario del Cristo Redentor de Corcovado. Acudieron a la bendición, entre otros muchos fieles, un grupo de seminaristas pertenecientes al seminario de san José de Río de Janeiro, quienes ponen bajo la protección del santo su futuro ministerio.

Sobre el Cristo se proyectaron imágenes de san Josemaría

El vicario recordó que “san Josemaría siempre tuvo una gran sensibilidad por los más necesitados y por los que sufren. A lo largo de su vida ha promovido y fomentado innumerables iniciativas sociales para aliviar la pobreza. Que la bendición de hoy con sus reliquias traiga consuelo y alivio a todos los que sufren, y despierte en muchos corazones el deseo generoso de remediar el sufrimiento de tantos cariocas”.

En 1974, cuando san Josemaría viajaba en avión hacia São Paulo, vio desde lo alto el santuario de Nuestra Señora de Penha. En el recuerdo de su visita, bajo el Cristo del Corcovado, se rezó la oración a la Virgen que el fundador recitó en aquella ocasión: “Recordare, Virgo Mater Dei, dum steteris in conspectu Domini, ut loquaris pro nobis bona; Acuérdate, Virgen Madre de Dios, cuando estés con el Señor, de hablar bien de nosotros”.

“A los pies de Cristo Redentor –finalizó el vicario–, que nos acoge a todos con los brazos abiertos, pedimos la bendición de san Josemaría para que el pueblo brasileño siga viviendo fraternalmente, como hijos de Dios”.