Montserrat Grases murió muy joven, a los 17 años. Durante su corta vida fue una apasionada por el deporte, cercana a sus amigos y su familia, y sobre todo, una enamorada de Dios.
"Desde el cielo los ayudaré mucho, no los dejaré nunca", señaló unos días antes de su partida al cielo. Conoce más sobre su vida en esta webstorie.