Comentario al Evangelio del jueves de la 1.ª semana del tiempo ordinario. “Vino hacia él un leproso rogándole de rodillas”. Arrodillarnos es signo de esperanza: como el leproso, mostramos nuestra debilidad y confiamos en que Dios nos mire, nos cure y nos fortalezca en la Misa y en la Confesión.