La Virgen y San José
Durante un encuentro con sacerdotes diocesanos en Guatemala, el fundador del Opus Dei les habla de la devoción a la Virgen y a San José en la vida del sacerdote.
Leer el Evangelio
San Josemaría cuenta en este vídeo (1'45'') cómo hacía oración con el Evangelio: siendo un personaje más entre los discípulos de Jesús.
Tu principal trabajo: tus hijos
El trabajo puede absorber tanto tiempo, que no queda al final del día un rato para estar con los propios hijos. Pero “el Señor bendecirá todos los trabajos que hagas –sugiere san Josemaría en este vídeo-, si dejas alguno, por atender tu trabajo principal: tus hijos” (01’08’’).
El amor bendito del matrimonio
‘Bendigo el matrimonio con mis dos manos de sacerdote’, decía san Josemaría. A los cónyuges recomendaba reñir poco y terminar siempre con el perdón y un abrazo (02’32’’).
Estoy roto, pero sigo sirviendo
Las cosas más propias de la vida ordinaria sirven para hacer oración. Una sopera rota, por ejemplo. San Josemaría decía que él era así, como una sopera rota -por los pecados- y arreglada -gracias a la confesión- que seguía sirviendo buen alimento a los demás (01’58’’).
Jesús y sus discípulos
¿Cómo nos trata Jesús? El Señor nos trata como trató a sus discípulos: con cariño, con naturalidad, con paciencia ante nuestros errores. Así lo explica el Fundador el Opus Dei en este vídeo (0’59’’).
El amor a Jesucristo
Para amar a una persona, hay que tratarla mucho, conversar, reír con ella y sufrir juntos cuando no hay más remedio. Así hay que hacer con Jesucristo, a quien decía San Josemaría: “Yo creo en Tí, espero en Tí, te amo, tengo hambre de ser tu amigo…” (02’01’’).
¿Cómo será el Cielo?
San Josemaría decía que “la felicidad del Cielo es para los que saben ser felices en la tierra”. Pero, ¿en qué consiste esa felicidad? ¿cómo será el Cielo? “El Cielo es… el amor”, responde el santo en este vídeo (0’50’’).
Los cooperadores del Opus Dei
Los cooperadores son personas que ayudan al Opus Dei de diferentes maneras: con su oración, con su dinero, con su trabajo, con su tiempo… San Josemaría les animaba también a exigir a otras personas, a dar la cara por Cristo (1’23’’).
Cuando hablo con Él, hablo así…
¿Cómo se puede amar más al Señor?, preguntaron a san Josemaría. El sacerdote contó con sencillez cómo era su trato con Dios. "Hay que visitarlo, conversar, intimar, verlo con los ojos del alma..." (3’52’’).