Número de artículos: 199

Buenos días, esperanza

“Algunos días, cuando me levanto –cuenta Pilar Fernández-Loza, una madre de familia de Asturias (España)- y pienso en la enfermedad de Cayetano, mi marido, me inunda una sensación de tristeza que me recuerda aquella canción de Edith Piaf: Buenos días tristeza. Pero rectifico enseguida y le pido ayuda a Dios para decir: Buenos días, esperanza”.

Al servicio de mi familia

“Descubrir mi vocación fue un regalo de Dios”. Son palabras de Marisol Pérez, agregada del Opus Dei en Palencia.

La Residencia hizo más pesada la valija al salir que al entrar

Llegó, como tantas otras, a Montevideo para seguir su carrera universitaria. Recaló en la residencia Del Mar, obra corporativa promovida por el Opus Dei, y hoy, a tres años de haber dejado esa que fue “su casa”, confiesa que estaba desolada al llegar aunque al irse también lloró. Pero en su valija se llevaba muchas de las enseñanzas de San Josemaría

Ser gobernante y católico no pueden ser cosas separables

No es del Opus Dei pero conoció personalmente a San Josemaría Escrivá. Cuando le tocó ocupar una función pública recordó las enseñanzas del fundador del Opus Dei sobre lo absurdo de dejar de ser católico al ejercer el trabajo, como quien deja un sombrero en la puerta

Anestesia para mi codo

La alegría reinaba en casa mientras todos abríamos nuestros regalos de Nochebuena. Yo estaba sentada en el borde de una mesa de vidrio y ahí empezó todo.

San Josemaría

Con la cabeza en el cielo y los pies en la tierra

Conoció a San Josemaría a través de una estampa rezando para salvar los exámenes de Preparatorio en diciembre. Y luego descubrió el Opus Dei. Hoy no se deja de sorprender de las seguridades y alegrías que brinda el espíritu de la Obra porque hace que uno tenga los pies bien en la tierra pero la cabeza en el cielo

¡Comienzo de nuevo!

Un psiquiatra del siglo XX, Victor Frankl, invitaba a vivir "como si se viviera por segunda vez”. Es un consejo que intenta seguir Gianluca Segre, supernumerario italiano del Opus Dei, quien recuerda a diario las palabras de san Josemaría: “Nunc Coepi: ¡Ahora comienzo!”.

Favor doble

En febrero de 1989 había fallecido mi suegro y mi esposa estaba muy deprimida. En mayo tuvimos una gran alegría: estaba embarazada de nuestra segunda hija, María Belén. Le habíamos rezado al Fundador del Opus Dei. Poco tiempo después el embarazo comenzó a complicarse...

San Josemaría

Luchar por ser santo en Pueblo Risso

Terminó el liceo y viajó de Soriano a Montevideo para estudiar; vivió en una residencia universitaria del Opus Dei y se sorprendió de la libertad, del ambiente agradable, de la alegría: con el tiempo a todo le encontró una misma respuesta: San Josemaría Escrivá. Hoy, como productor rural, lucha por ser buen cristiano en un establecimiento rural en Pueblo Risso

“Aprendí a hablarle a Jesús de tú a Tú"

A los 19 años su novio la ayudó en su conversión al cristianismo: dice que ahí su vida dio un vuelco. Años más tarde, ya con cinco hijos, conoció el Opus Dei y volvió a tener una nueva “conversión”. Hoy dice que está feliz y asegura que va por el mundo tratando de contagiar esa alegría