Así vivieron peregrinas y voluntarias la vigilia de la JMJ 2019 con el Papa Francisco

"La verdadera caída, la que es capaz de arruinarnos la vida, es permanecer en el piso y no dejarse ayudar”, dijo el Papa Francisco en la vigilia de la JMJ 2019. Aquí las historias de peregrinas y voluntarias que participaron en la actividad.

Opus Dei - Así vivieron peregrinas y voluntarias la vigilia de la JMJ 2019 con el Papa FranciscoLa vigilia de la JMJ 2019 se realizó el sábado 26 de enero en el denominado Campo San Juan Pablo II (Metro Park). Foto: Panamá 2019

A las 5:50 p.m. llegó el Papa Francisco al campo San Juan Pablo II (Metro Park). Hizo un recorrido en el Papamóvil, saludando a todos los que salieron a su encuentro. “¡Esta es la juventud del Papa!” se escuchó ese coro que surge espontáneo cada vez que el Pontífice ha llegado a cada uno de los actos centrales de esta Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2019, en ciudad de Panamá.

La explanada que se encuentra en la comunidad de Juan Díaz, próxima al Aeropuerto Internacional de Tocumen, estaba repleta de jóvenes de distintos países del mundo. Las banderas de países de las Américas, Europa, Asia, África y Oceanía estaban presentes. Según los datos de los organizadores de la vigilia, allí llegaron unas 600,000 personas.

El Papa Francisco hizo un recorrido en el papamóvil por el campo San Juan Pablo II, donde se realizó la vigilia de la Jornada Mundial de la Juventud 2019. Foto: Panamá 2019

A las 6:45 p.m., el Papa se dirigió a los peregrinos presentes. Les habló del “sí” de la Virgen: “Tendría, sin dudas, una misión difícil, pero las dificultades no eran una razón para decir “no”. Tendría complicaciones, ciertamente, pero no serían las mismas complicaciones que se producen cuando la cobardía nos paraliza por no tener todo claro o asegurado de antemano. El “sí” y las ganas de servir fueron más fuertes que las dudas y las dificultades”.

Dijo que “el mundo no es solo para los fuertes” y que el “decir “sí” al Señor, es animarse a abrazar la vida como viene con toda su fragilidad y pequeñez y hasta muchas veces con todas sus contradicciones e insignificancias”. “Es abrazar nuestra patria, nuestras familias, nuestros amigos tal como son, también con sus fragilidades y pequeñeces. Abrazar la vida se manifiesta también cuando damos la bienvenida a todo lo que no es perfecto, puro o destilado, pero no por eso menos digno de amor”.

“El amor del Señor es más grande que todas nuestras contradicciones, fragilidades y pequeñeces, pero es precisamente a través de nuestras contradicciones, fragilidades y pequeñeces como Él quiere escribir esta historia de amor”, le dijo el Papa Francisco a los presentes en la vigilia que le escuchaban con atención.

La verdadera caída, la que es capaz de arruinarnos la vida, es permanecer en el piso y no dejarse ayudar”, dijo el Papa.

¡El primer paso es no tener miedo de recibir la vida como viene, abrazar la vida!”, reiteró el Pontífice.

Otro de los temas que trató el Papa en su intervención fue para los jóvenes que “sienten que, poco a poco, dejaron de existir para otros, se sienten muchas veces invisibles. Es la cultura del abandono y de la falta de consideración”. “Lo sabemos bien, no basta estar todo el día conectado para sentirse reconocido o amado. Sentirse considerado e invitado a algo es más grande que estar en la red”.

También se refirió a los “muchos lugares de nuestra América Latina que promueven lo que llaman familia grande hogar de Cristo” que buscan recibir la vida como viene en su totalidad y complejidad porque saben que «una esperanza guarda el árbol: si es cortado, aún puede retoñar, y no dejará de echar renuevos» (Jb 14,7).

Unas 600,000 personas acudieron a la vigilia con el Papa en la JMJ 2019. Foto: Panamá 2019

Después de escuchar las palabras del Papa Francisco, la vigilia continuó con la Adoración del Santísimo. Hubo un momento largo para “estar en oración” con el Señor, como previamente había invitado el Papa. Las voces de tenores que se escuchaban de fondo ayudaron al ambiente de recogimiento, ya que el silencio se mantuvo todo el tiempo que duró la adoración. Luego, el Papa se dirigió hasta la imagen de la Virgen Peregrina de Nuestra Señora de Fátima y se recogió en oración, acompañado de los jóvenes.

El Papa se retiró dejando ese ambiente de oración. Al final de la vigilia, la Virgen Peregrina de Fátima recorrió el campo San Juan Pablo II mientras se rezaba el Santo Rosario. ¿Cómo vivieron peregrinos y voluntarios la vigilia de la JMJ 2019? Aquí sus historias.

Patricia Freitas, voluntaria (Brasil)

Al llegar a Metropark, lo primero que me llamó la atención fue la diversidad de grupos y señalados por sus banderas. Cuando el Papa empezó a hablar, los miles de peregrinos se fueron poniendo en silencio y se dió un bonito diálogo, cuando el Papa nos hacía preguntas.

En la adoración y bendición con el Santísimo, el silencio fue completo. Se nos invitó a preguntar al Señor cuál era Su Voluntad para cada uno. El ambiente de recogimiento de ese momento contrastaba con la bulla del inicio. El silencio y recogimiento ayudó para preguntar al Señor en la Eucaristía cuál es Su Voluntad para mí. Yo pedí por mi vocación y la de muchas panameñas”.

Guadalupe Calvete, peregrina (Uruguay)

Es impresionante, no puedo creer la inmensidad de esto, que estamos todos para lo mismo. Que todos están hablando de su cultura y de su país. Muy emocionante ver a tanta gente en lo mismo, todos juntos. Vimos al Papa pasar y después cuando habló fue muy emocionante todo lo que dijo, se refirió con buenos términos de la juventud de ahora. Usó términos como ‘influencer’ y demás, estuvo muy bueno y dio mucho para reflexionar.

Cuando fue la adoración del Santísimo expuesto estuvo bueno porque recé y todo el mundo estaba rezando también, cada uno en su oración personal”.

Frineé Zetino, peregrina (El Salvador)

A mí me ha encantado mucho la vigilia, sobre todo me han gustado mucho las intenciones que han sido por la familia, el matrimonio, las vocaciones y los misioneros. Eso fue súper especial. Y sobre todo lo que han dicho pidiendo por las vocaciones porque no solamente hemos pedido por las personas que ya descubrieron su vocación sino que también hemos pedido para que otras personas descubran su vocación y sean generosos.

Han cantado una canción que ayuda mucho con la piedad y a estar en sintonía con el Papa. El Papa estaba muy recogido y eso nos facilita también rezar a cada uno. Me ha impresionado que muchos jóvenes se han quedado de rodillas durante toda la exposición del Santísimo y ver que los demás jóvenes estaban haciendo lo mismo que uno era también muy impresionante. Estaba ubicada en el sector C3, súper lejos, pero no me importó porque en ese momento tenés la seguridad de que estás viviendo eso con el Papa. Saber que Dios va a sacar frutos reales de eso y a dejar mucho pozo en los corazones de todos los que estaban allí”.

Vicky Navarro, voluntaria (Panamá)

“No hubo sol, kilómetros ni calor que robara la alegría y el ánimo de los jóvenes. El Papa dedicó palabras certeras y claras para nuestra juventud y el campo se sumergió en silencio ante nuestro Señor. Jóvenes que reconocen al Salvador”.

Panamá, Brasil y Guatemala antes de empezar la vigilia.

Fernanda Ascencio, peregrina (El Salvador)

La vigilia fue preciosa, la verdad. El Papa invitó a muchas cosas y una de ellas es que empecemos a aceptar nuestra vida, nuestra juventud, a amarla porque estamos llenos de muchas debilidades, somos muy frágiles. Nos invitó a la santidad y creo que fue un mensaje muy lindo, oportuno. La exposición del Santísimo fue un momento de mucha paz para pedir por nuestras familias, estudios, necesidades y por cada uno de los momentos difíciles que hemos pasado.

Algo que me llegó mucho al corazón, fue escuchar que al igual que la Virgen María que acompañó a su Hijo hasta la cruz, así nos acompaña ella a lo largo de nuestra vida, en los momentos muy difíciles en los que muy probablemente los jóvenes nos sentimos solos y abandonados. Me dio tanta alegría porque, en lo personal, tuve un momento en el que me sentí sola, pero conocer la Obra fue ese camino donde me recibieron con los brazos abiertos. La Obra me empezó a enseñar cómo llevar la vida y aceptar y poder llevar la fragilidad que dice el Papa, a aceptarla y poderla amar.

Creo que es un reto que tenemos ahora los jóvenes, llevar una vida de santidad, de mucha alegría y mucha paz, pero nos tenemos que preparar y aceptar esa lucha y decir ese sí, con la disponibilidad y el mensaje de esta JMJ, saber decir, Señor, hágase en mí según tu palabra”.

Loanna Perera, peregrina (Uruguay)

“Fue muy emocionante y pude ver al Papa mucho mejor. Y cuando empezó a hablar había mucho silencio y él cuando empieza a hablar te transmite una paz interior y siempre parece que dice las palabras justas y necesarias en ese momento. Daba para reflexionar mucho".

Daniela Olivo, peregrina (El Salvador)

“Ha sido una experiencia sumamente enriquecedora. Me liberó y siento de verdad que Jesús aparece [en el Santísimo Sacramento] y siento que en verdad Él me escucha y me abraza en la vigilia. Es imposible no derramar lágrimas en esta vigilia. Invito a todos a que prueben e intenten conocer la historia de Jesús así como lo estamos haciendo muchos. Es un sentimiento magnífico pertenecer a una familia tan grande como la de los cristianos católicos”.

Viviana Ferraro, peregrina (Uruguay)

"Fue un momento único y una paz interior muy grande. Pude rezar bien, en paz, al aire libre que nunca hago eso. Ver a miles de personas en lo mismo te da otra vista y los cantos estuvieron relindos".