Intervenciones del Papa León en Canarias

El Papa León XIV visita las Islas Canarias el 11 y 12 de junio. Recogemos aquí el programa oficial de su viaje apostólico e iremos incorporando los textos íntegros de sus principales intervenciones. Una ocasión para acompañar al Santo Padre con la oración y la escucha atenta de su mensaje.

Visita del Papa a Canarias

Índice de enlaces

Jueves, 11 de junio

Viernes, 12 de junio

Página especial de la visita del Papa

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Jueves, 11 de junio de 2026

11:40 Encuentro con las realidades de acogida a los migrantes en el puerto de Arguineguín.

El Papa León XIV aterrizó en Canarias —primera visita de un pontífice al archipiélago— e inauguró su estancia en el puerto de Arguineguín (Gran Canaria), uno de los principales puntos de llegada de la Ruta Atlántica, una de las más peligrosas del mundo. Rezó ante una cruz elaborada con madera de cayucos naufragados, bendijo la imagen de la Virgen del Carmen y realizó una ofrenda floral en memoria de quienes perdieron la vida en el mar.

El acto reunió testimonios de un capitán de Salvamento Marítimo —que cifró en más de 20.000 las personas rescatadas por su equipo—, una voluntaria de Cáritas, una mujer latinoamericana que relató su proceso de integración y, a través de una carta leída en su nombre, el de Blessing, víctima de trata procedente de Nigeria. Al responderle, el Papa afirmó: «Si otros pusieron precio a tu cuerpo, Dios no ha dejado nunca de mirarte como alguien invaluable.»

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13:30 Encuentro con los obispos, los sacerdotes, los diáconos, los religiosos, las religiosas, los seminaristas y los agentes de pastoral en la Catedral de Santa Ana.

En la Catedral de Santa Ana de Las Palmas, León XIV se reunió en oración con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas y agentes de pastoral del archipiélago. El acto recogió los testimonios del padre Santiago —que pidió al Papa que rezara por los sacerdotes para que no se sientan «funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados»— y de Enélida, secretaria general de pastoral, que habló del paso de una pastoral centrada en los de dentro a una «que sale al encuentro de los que están fuera, siguiendo el estilo de Jesús con Nicodemo o la Samaritana».

En su discurso, el Papa propuso dos actitudes para ser «arquitectos de la civilización del amor»: abrazar la cruz de Cristo —recordando el ejemplo del venerable Antonio Vicente González, el «buen pastor canario»— y cultivar una espiritualidad eucarística como fuente de unidad y solidaridad. Se apoyó en la imagen del mar, tan propia de las islas, para evocar la nostalgia de Dios que experimentaron los santos y su capacidad de llevar a Jesús en la barca frente a las tempestades. Concluyó con una llamada a la confianza: «Cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Espíritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad.»

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18:30 Santa misa en el estadio de Gran Canaria.

Con el Estadio de Gran Canaria abarrotado de fieles llegados desde todas las islas, León XIV presidió la primera Eucaristía de un pontífice en la historia del archipiélago. La celebración coincidió con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, al que toda España está consagrada. El altar estuvo presidido por las imágenes de la Virgen del Pino y del Santo Cristo de Telde, trasladadas excepcionalmente para la ocasión.

En su homilía, el Papa partió del amor gratuito de Dios —que eligió a su pueblo «no por sus méritos, sino por puro amor»— para invitar a traducir ese amor en caridad concreta: no un mero asistencialismo, sino una acción que integre a las personas y las acompañe hacia «una vida libre y digna». Señaló la humildad como rasgo propio del Corazón de Cristo: «Para gustar la verdadera alegría de la vida, que reside en el amor, es necesario bajar de los pedestales de la arrogancia que divide, para encontrarnos en la humildad que nos hermana.» Y recordó, apoyándose en san Agustín, que «donde hay auténtica humildad hay amor, y donde hay amor hay paz.» Concluyó con una llamada a la misión: «Somos la presencia viva del Señor en el mundo. Encendidos por la caridad de su Corazón, seamos portadores de su misericordia y de su paz.»

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Viernes, 12 de junio de 2026

09:30 Encuentro con los migrantes del centro «Las Raíces».

En el último día de su viaje apostólico a España, León XIV visitó el Dispositivo de Acogida Humanitaria de Emergencia «Las Raíces» en Tenerife, centro de titularidad estatal que desde su apertura en 2021 ha acogido a más de 54.000 personas. Escuchó los testimonios de Theodor y Bousso, dos migrantes del África subsahariana; este último agradeció al Papa que su visita fuera «una luz para quienes muchas veces no tenemos voz». El Santo Padre se dirigió a los presentes en francés, la lengua materna de muchos de ellos, y recorrió las instalaciones saludando personalmente a los acogidos.

En su saludo, León XIV destacó que la solemnidad del Sagrado Corazón —que la Iglesia celebraba ese mismo día— hacía «providencial» el encuentro: «El amor de Dios no conoce fronteras, no hace distinciones, se da a todos y nos congrega en la unidad.» Se apoyó en el ejemplo de los santos canarios Hermano Pedro y José de Anchieta —ellos mismos migrantes que llevaron el Evangelio a América— para invitar a los presentes a ofrecer «el tesoro de humanidad, de sueños y de cultura» que han traído a las islas y a estar abiertos a lo que se les brinda. Tomando el nombre del centro como imagen, recordó las palabras del Papa Francisco: quien confía en el Señor es como un árbol que echa sus raíces en la corriente y no teme la tormenta.

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10:10 Encuentro con las realidades de integración de los migrantes en la plaza del Cristo de la Laguna.

Como penúltimo acto de su viaje apostólico, León XIV presidió en la Plaza del Cristo de La Laguna —en San Cristóbal de La Laguna, sede de la diócesis de Tenerife— un encuentro con grupos eclesiales y entidades comprometidas con la acogida e integración de personas migrantes. Compartieron su testimonio Darwin, sacerdote venezolano destinado en El Hierro; Mbacke, de Senegal, acogido por la Fundación Canaria El Buen Samaritano; Khalid, de Marruecos, que llegó en patera y fue acompañado por la Fundación Don Bosco; y Thalia, de Colombia, que pidió al Papa que «bendiga a todas las personas que tienen la necesidad de migrar».

En su discurso, el Papa tomó como punto de partida el rasgo histórico de La Laguna —ciudad construida sin murallas— para hablar de las barreras invisibles que aún persisten: «Las barreras más difíciles de derribar no siempre son de piedra. A veces están en la mirada, en el miedo o en la indiferencia.» Distinguió entre asistencia e integración: la primera «coloca bálsamo en la herida», la segunda «reconstruye el futuro», e implica un camino recíproco en el que quien llega aprende a habitar una tierra nueva y quien recibe aprende a ensanchar su casa. Denunció con claridad a quienes «organizan rutas de muerte, trafican con personas y convierten el sufrimiento ajeno en negocio», exigiéndoles conversión. Y concluyó con una llamada a la Iglesia: «Alcemos la mirada hacia Cristo, sin apartarla de quienes sufren; miremos al Señor para aprender a mirar con sus ojos a nuestros hermanos.»

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12:15 Santa misa en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.

Con el Atlántico como telón de fondo y tres cayucos junto al altar como silencioso recordatorio de la ruta migratoria, León XIV celebró la Santa Misa de clausura de su viaje apostólico en la dársena del puerto de Santa Cruz de Tenerife. El altar estuvo presidido por el Cristo de La Laguna y la Virgen de Candelaria, patrona de las Islas Canarias, devociones que rara vez se exhiben juntas. Fieles llegados de La Palma, La Gomera, El Hierro y Tenerife, algunos con traje tradicional, acompañaron al Papa en su despedida.

En su homilía, León XIV invitó a leer en la presencia de los migrantes un signo evangélico: «La gracia más grande es que nos dejemos evangelizar por aquellos a quienes socorremos», afirmó, recordando que Dios se revela a los pequeños lo que permanece oculto a quienes están rodeados de éxito. Interpeló también la vocación turística de la isla con una pregunta central: «¿Qué busca el corazón humano? ¿Cómo responder a su sed de manera no engañosa?» Y concluyó con palabras de gratitud a la Iglesia tinerfeña: «Gracias por lo que son y por lo que hacen, convirtiendo a esta isla en un lugar donde encontrar al corazón de Cristo en el rostro amigo y hospitalario de personas y comunidades fraternas.»

Al término, el Papa se despidió de España con el lema del viaje como mensaje final: «Desde este puerto que lleva el nombre de la Santa Cruz, dirijamos la mirada a Cristo Crucificado; su Corazón es la fuente de la misericordia, la única que puede salvar a la humanidad. ¡Alzad la mirada!»

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14:30 Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Tenerife Norte-Los Rodeos.

Foto de: Alejandro M. Barrosa