«Nadie se había preocupado por su situación»

Los efectos del confinamiento por la alerta sanitaria va por ciudades... y por barrios. En el Raval de Barcelona la mitad de sus habitantes son inmigrantes, de procedencias muy variadas: Pakistán, Filipinas, Marruecos, etc., con una tasa de paro cercana al 30%. Aquí comienza el relato de Nuria y los esfuerzos por ayudar a las familias de Terral.

Iniciativas sociales
Opus Dei - «Nadie se había preocupado por su situación»

Nuria es la primera cara con que se topan los padres y asistentes cuando entran por la puerta del centro de actividades Terral, dedicado a proporcionar apoyos socioeducativos y a facilitar la igualdad de oportunidades y la cohesión social en niñas, mujeres y familias del barrio del Raval de Barcelona.

Habitualmente Nuria se dedica a labores administrativas, pero procura ir un paso más allá y conocer a todas las familias. Ella gestiona la matriculación de las participantes del proyecto, “un momento importante para dar a conocer nuestras actividades y al mismo tiempo interesarme por las familias, porque creo que nuestro punto diferencial es que las familias son parte de Terral”, explica.

Pero ahora, con la alerta sanitaria por la COVID-19, la ayuda no es presencial sino telefónica. “Semanalmente hablo con todas las familias de Terral y desde el comienzo del confinamiento estuve al corriente de cómo se encontraban, y si tenían alguna necesidad tanto física como psicológica. Al hablar con tantas familias y conocer más a fondo su situación, con trabajos precarios y con pocos recursos económicos, empecé a vislumbrar la situación de falta de comida en algunas de ellas y desde ese momento dirigí a las familias a los servicios sociales y a la Acción Social Montalegre (ASM), que se dedica a la parte más asistencial”.

Terral y ASM trabajan alrededor de la iglesia de Santa María de Montalegre, templo de la antigua Casa de Caridad, confiada al Opus Dei en 1967. Lo hacen junto con el Braval y Fundación Raval Solidari, que busca los recursos necesarios para llevar a cabo esa labor asistencial.

Alimentos, pago de facturas y gestiones inmobiliarias

Son situaciones difíciles con las que conviven pero por parte de Terral siempre se procura “animar a las familias cuando se encuentran más cansadas. Con una palabra amiga y de ánimo tratamos de estar siempre cerca del Raval, porque aunque en estas circunstancias nuestra sede esté cerrada, siempre estamos con el barrio y en concreto, con las familias de Terral”, dice Nuria.

Las necesidades más destacadas en estos momentos “son peticiones de tipo alimentario y algún tema de ayuda en gestiones inmobiliarias, o el pago de alguna factura por falta de recursos económicos”.

El apoyo educativo que normalmente ofrece Terral se desarrolla con más dificultad. “Estas familias tienen teléfono móvil, pero normalmente pocas familias tienen internet en casa. De hecho algunas de las participantes han tenido problemas para seguir las clases”. Desde Terral no han dejado de acompañar las participantes del centro en el seguimiento de los estudios de forma telemática con la ayuda de voluntarias. Y continúan.



Ver esta publicación en Instagram
Recogida de alimentos paras las familias del #raval #Barcelona #fundacióravalsolidari #ASM #Braval #Terral #solidaritat
Una publicación compartida de Terral_vol (@terral_bcn) el

Ana es una niña 5º de Primaria que participa en las actividades. Ella y su familia van por Terral desde que conocieron el Casal de verano, una actividad que, durante cuatro semanas durante las vacaciones escolares, se realiza para que las niñas y los niños del Raval puedan disfrutar de un sinfín de actividades. Actualmente Ana está muy integrada en el proyecto y conoce a otras niñas de diferentes culturas.

Desde Terral cuentan que “en las pasadas fiestas navideñas la Fundación Raval Solidari organizó un concurso de felicitaciones de Navidad y ella fue la premiada. Consiguió para ella y sus padres una jornada en Port Aventura -un parque temático-, que esperamos puedan disfrutar pronto”.

Sus padres, Pedro e Isabel, son personas con escasos recursos económicos. Pedro trabajaba en la seguridad de un hotel del centro de Barcelona y con el ERTE su salario se vio muy reducido, aunque recientemente ha encontrado un nuevo trabajo. Isabel sufre una enfermedad crónica y únicamente puede trabajar por temporadas y en empleos muy precarios.

Nuria habló con la familia, que le comentó cómo se agravaba su situación conforme pasaban los días del confinamiento. Así que “nos pusimos en contacto con Acción Social Montalegre, y en pocos días pudimos facilitarles unos lotes de alimentos de primera necesidad”, relata Nuria. Al recibirlos en su casa, la familia de Ana lo agradeció porque “hasta ahora nadie se había preocupado por su situación personal”.

100% de conexión con las familias

Desde el pasado 16 de marzo el teléfono de Terral se desvió al teléfono de Nuria para que las familias pudieran comunicarse con las responsables y voluntarias del Centro ante cualquier necesidad. Ha sido un no parar de llamadas y mensajes...

Terral atiende a unas 30 niñas en Primaria y 31 niñas en la ESO, a las que se les ha llamado semanalmente. Pero desde los primeros días del confinamiento se vio que, aparte de la emergencia sanitaria de la Covid-19, la situación económica de las familias era muy delicada.

La mayoría de las madres trabajan en el servicio doméstico, muchas no tienen papeles y por tanto no están aseguradas. Por su parte, muchos de los padres trabajan en la restauración y la hostelería. A consecuencia de la pandemia a muchos les concedieron un ERTE, que a día de hoy pocos han cobrado. Su situación se ha agravado porque las familias que lo tienen asignado no pueden solicitar ningún otro tipo de ayuda.

Desde el principio Terral ha coordinado con Raval Solidario y Acció Social Montalegre la entrega de lotes de comida semanales para las familias necesitadas. Y si en el núcleo familiar hay niños pequeños se les facilita alimentos infantiles.

Y luego están las historias como la de la familia de Camille. Ella tiene un hermano de 19 años con una discapacidad reconocida del 95%. En julio finaliza el contrato de su piso y están en lista de espera para acceder a una vivienda social. De los cuatro de la familia únicamente trabaja el padre “por lo que vamos a intentar ayudarles”, afirma Nuria con una mirada decidida.


Terral: cohesión social y educación personalizada

El Centro Terral nació en 2002, con motivo del centenario del nacimiento de San Josemaría Escrivá de Balaguer, el fundador del Opus Dei. Ese año se impulsaron diversas acciones socioeducativas en el barrio del Raval donde un 49% de los vecinos del barrio son migrantes. La Fundación Raval Solidari da soporte a los proyectos Terral, Braval y Acción Social Montalegre.

Terral nació para fomentar la inserción laboral y la adaptación social de niñas, jóvenes y mujeres. Y promueve el voluntariado entre estudiantes universitarias, profesionales y personas mayores.