El canto a la vida de María Requena, enfermera especialista en cuidados paliativos

La Región de Murcia (España) ha reconocido la trayectoria profesional y solidaria de María Requena con el Premio 2020 a la Persona Voluntaria. Este galardón llega a título póstumo ya que María, que era agregada del Opus Dei, falleció el pasado mes de agosto a los 44 años, víctima de un cáncer. Su ejemplo, primero como sanitaria y después como enferma terminal, está siendo fuente de inspiración para muchas personas.

Opus Dei - El canto a la vida de María Requena, enfermera especialista en cuidados paliativosMaría Requena antes de entrar en quirófano en una de las últimas intervenciones que le realizaron

“Cuando una persona que padece una grave enfermedad pide la muerte es porque todo lo demás ha fallado. Es un fracaso, no de la persona que sufre, sino del sistema, que no ha sabido cuidarla como se merece en esa situación”.

Son palabras de María Requena, enfermera especialista en cuidados paliativos. Tras años cuidando de pacientes oncológicos, ella misma sufrió un cáncer por el que falleció el pasado 5 de agosto, rodeada del cariño de su familia, amigos y colegas del personal sanitario que la atendió.

María rodeada de algunos miembros de su familia

María era agregada del Opus Dei y había descubierto desde pequeña –primero en el hogar de sus padres y muy pronto también en la formación que recibió en el Opus Dei- que el cuidado de los enfermos, ancianos y desvalidos era un tesoro porque es una forma de encontrarse con Cristo. Ese descubrimiento fue determinante para su orientación profesional hacia la enfermería y estuvo presente en la intensa actividad solidaria que desplegó por donde su trabajo le llevaba.

María ha recibido a título póstumo el Premio 2020 a la Persona Voluntaria, que cada año concede la Consejería de la Mujer de la Región de Murcia. El galardón reconoce su trayectoria vital de participación y promoción de diversas iniciativas solidarias de voluntariado, su compromiso con la sociedad y su concepción humana de la acción voluntaria.

En 2018 María recibiendo el Premio al Compromiso Voluntario, que otorga cada año el Ayuntamiento de Cartagena

Ya en 2018 María había merecido el Premio del Ayuntamiento de Cartagena al Compromiso Voluntario, por su entrega en la puesta en marcha de actividades solidarias de voluntariado para el cuidado y acompañamiento de enfermos de cáncer y sus familiares.

Además de su trabajo profesional como especialista, María era docente en la Escuela de Enfermería y voluntaria de servicios asistenciales en la Fundación FADE. Además, colaboraba en el servicio de atención a menores hospitalizados y a sus padres y familiares en el Hospital Naval de Cartagena.

Con voluntarios

En 2016 impulsó, en el Hospital Santa Lucía, donde trabajaba, el proyecto Secunda Smile en el área de onco-hematología, un proyecto pionero e innovador a nivel nacional en el ámbito de los cuidados a pacientes onco-hematológicos adultos, que incluye voluntariado de acompañamiento a pacientes, talleres de manualidades y formación de voluntarios.


Vídeo homenaje de la Fundación FADE a María Requena


Durante los meses de su enfermedad María quiso contribuir a dar luz ante el debate de la eutanasia, y abrió un sencillo blog. Allí volcó su experiencia profesional y vital, tratando de dar luz a quienes pudieran haber perdido el sentido de la vida. Era también su contribución ante el inminente proyecto de Ley.

El blog, con el significativo título de Importas por ser tú, comienza así:

“Soy María Requena, una enfermera especializada en cuidados paliativos que, tras años trabajando en la unidad 55 del servicio de onco-hematología del hospital Santa Lucía de Cartagena, ahora sufre un cáncer de mama metastásico en estadio IV.

De lo que comenzó como un sencillo testimonio sobre la eutanasia, ahora busco crear un lugar de encuentro, un remanso de paz, de creatividad donde las personas que sufran puedan compartir sus miedos, dolores, preocupaciones y experiencias. Y, por qué no, donde entre todos aprendamos a ser felices en el momento del dolor”.

Una apasionada de la enfermería

María se definía a sí misma como “una apasionada de la enfermería”. Estudió su carrera en Murcia, más adelante hizo un Máster en Paliativos en la Universidad de Navarra (en colaboración con el Hospital-Centro de Cuidados Laguna) profundizando en su trabajo fin de master en la figura de Cicely M. Saunders, enfermera, médica y filósofa británica, fundadora de los cuidados paliativos modernos.

En la doctora Saunders, María Requena vio una materialización práctica de lo que ella había aprendido del fundador del Opus Dei, que enseñaba a ver a Cristo en el enfermo y a poner, junto a los tratamientos para aliviar el dolor, el mismo cuidado y cariño que si esa persona se tratase del mismo Jesús. Siempre resonaban en su alma las palabras de San Josemaría: “—Niño. —Enfermo. —Al escribir estas palabras, ¿no sentís la tentación de ponerlas con mayúscula? Es que, para un alma enamorada, los niños y los enfermos son El”. (Camino, 419)


Entrevista de Mario Alcudia (COPE) a María, el 13 de marzo de 2020, en el programa Artesanos de la Fe.


En un artículo que publicó en ABC, con el significativo título de “Paliar, no matar”, María se refería así a lo que había aprendido de la doctora Cicely: “Esta mujer revolucionó la manera de enfrentarse al dolor y la muerte. Comprobó que un paciente que se encuentra al final de su vida padece un «dolor total», porque no solo sufre el cuerpo, sino que también está el dolor emocional, el dolor social y el dolor espiritual. Ante esta realidad, Cicely Saunders no optó por quitar el dolor eliminando a la persona que sufre, sino que formó a distintos profesionales para que cuidaran todas las dimensiones del sufrimiento”.

María también cuidó durante muchos años a su madre, enferma de Alzheimer, hasta su fallecimiento en 2011. Fue, a partir de entonces, cuando pudo dedicar más tiempo a apoyar e impulsar iniciativas de voluntariado.

Hace un par de años le fue detectado un cáncer de mama metastásico en estadio IV y, como ella misma decía, “me he pasado al otro lado, al del dolor y la vulnerabilidad. Soy una persona con una enfermedad crónica, incurable y que por supuesto produce dolor”.


Popular Televisión R.Murcia. Vidas con Luz con María Requena


María Requena no cambió de opinión con respecto al final de la vida cuando le tocó a ella ser la enferma terminal. De hecho, quiso aprovechar esa circunstancia para que su voz llegara más lejos, en un momento en que España se debate entre un mar de opiniones sobre el mejor modo de ayudar a las personas a morir con dignidad.

Cuando falleció María, el pasado 5 de agosto, fueron muchas las personas que se hicieron eco de su categoría profesional y del impacto de su experiencia vital. Ahora, gracias al Premio 2020 a la Persona Voluntaria, la voz de María puede seguir dando luz a mucha gente.