Iglesia rectoral san Josemaría: 10 años en La Pintana (Chile)

Hace 10 años se inauguró la Iglesia rectoral san Josemaría en la población El Castillo, comuna de La Pintana (Chile), una zona de menor desarrollo del país, con un alto grado de delincuencia. A partir de entonces se han sucedido muchas historias de amor y conversión.

Iniciativas sociales
Opus Dei - Iglesia rectoral san Josemaría: 10 años en La Pintana (Chile)

Como parte del proyecto educativo y social de la Fundación Nocedal siempre se quiso contar con una iglesia: queríamos que fuera “una iglesia abierta, donde la gente encuentre atención espiritual, pueda alabar, pedir y dar gracias al Padre del Cielo. Una casa donde aprendamos a amar a Dios, saber más de nuestra fe católica, compartir la alegría de la fe y a recibir los sacramentos”, explica el primer rector, el sacerdote Luis Joannon.

La Iglesia rectoral se encuentra en la diócesis de San Bernardo. En la foto (2014) aparecen varios fieles junto a dos de los cuatro rectores que ha tenido la iglesia junto al Obispo de la diócesis, Mons. Juan Ignacio González.

EN ESTOS 10 AÑOS, LA VIDA SACRAMENTAL HA SIDO CENTRAL EN LA IGLESIA RECTORAL: SON INCONTABLES LAS FAMILIAS QUE HAN LLEVADO ALLÍ A SUS HIJOS PARA RECIBIR LOS SACRAMENTOS

También cuenta cómo fueron esos primeros años: “Me hice cargo de la Iglesia rectoral en diciembre de 2008, cuando la iglesia estaba aún en obras. Las misas eran con lo mínimo: sin bancas, sin lámparas, sin retablo (teníamos un Cristo y la gigantografía de la iglesia), sin sagrario, sin imágenes, sin campanas, sin, sin... El 10 de marzo de 2010 fue la inauguración, unos pocos días después de un gran terremoto y gracias a Dios sólo hubo que hacer un pequeño arreglo en el vértice de la nave central por los daños del sismo”.

En estos 10 años, la vida sacramental ha sido central en la Iglesia rectoral: son incontables las familias que han llevado allí a sus hijos para ser bautizados, cientos de jóvenes se han confirmado, y muchas parejas han contraído matrimonio, con la alegría de saber que Dios bendice su amor. Allí también encuentran la posibilidad de recibir el sacramento del perdón y, todos los domingos, participar en la Eucaristía. También se organizan retiros espirituales para los fieles. Con motivo de estos 10 años de servicio a la comunidad, se hizo un libro descargable (disponible aquí).

Portada libro digital aniversario Iglesia rectoral san Josemaría

“Elegimos esta iglesia porque es significativa para ambos”

Judith y Pablo se casaron en esa iglesia. “Comprometernos ante Dios y unirnos en matrimonio en la iglesia que frecuentábamos cuando éramos más jóvenes fue muy significativo, especialmente para mí, porque acá hice mi Confirmación cuando era alumna del colegio Almendral, de la Fundación Nocedal”, señala Judith Serrano.

Pablo, su marido, egresó del colegio Nocedal antes de que estuviera construida la iglesia, pero la conocía porque vivía en el sector. “Nos sentimos cercanos a esta iglesia, principalmente porque como soy profesora del Colegio Almendral, voy con mis alumnas e, incluso, he sido madrina de confirmación de varias niñas. Soy testigo de cómo la gente de la comunidad se ha involucrado cada día más y ya no sólo la ven como la iglesia de los colegios de la Fundación, sino que la sienten muy cercana”.

Judith y Pablo en el momento de contraer matrimonio. Preside la ceremonia el actual rector de la Iglesia, padre Pablo Siu (Marzo 2018).

“Hago lo que me gusta: cantar a Dios”

Hace 46 años se conocieron Patricio Figueroa y Bernardita Currihual, monitores y encargados del coro en la Iglesia rectoral. Bernardita es auxiliar de aseo en la Iglesia y su esposo, Patricio, trabaja como jardinero en el Colegio Puente Maipo de la Fundación Nocedal. Recuerdan que en un principio no había coro. “Entonces decidimos hacernos cargo de esta iniciativa, ya que teníamos experiencia en canciones de misa. Hasta el día de hoy lo hacemos con alegría, incluyendo a nuestro hijo, nuera, nietos y quien quiera sumarse”.

Recuerdos del matrimonio Figueroa Currihual, quienes cada domingo ayudaban a rezar con su música (2014).

“Me fui acercando a Dios a través de personas que Él puso en mi camino”

Benjamín Navarro llegó al colegio Nocedal en sexto básico y cuenta que los primeros meses no le fueron fáciles: mientras sus compañeros manejaban perfectamente los circuitos eléctricos, él no sabía nada de tecnología. Además, en su anterior colegio no recibió formación cristiana.

Benjamín, quien actualmente estudia Ciencias Políticas en la Universidad Católica, explica que fue conociendo a Dios a través de personas con las que tuvo la suerte de encontrarse. Con emoción recuerda a un profesor, Danilo Sánchez, quien falleció hace cuatro años y dejó una honda impresión en la vida de Benjamín. Nunca olvidará que cuando cursaba octavo básico le dijo: “las personas más sabias no van por ahí arrogantes, saben que son sabias y no tienen que demostrarle nada a nadie”.

Siendo estudiante universitario, otro amigo lo invitó a conocer Bustamante, un centro del Opus Dei donde se preparó para recibir la primera comunión y la confirmación en la Iglesia rectoral San Josemaría. Actualmente participa como monitor en el Club Quizapu, ayudando a los niños de quinto y sexto básico a estudiar y a hacer sus tareas. Este club funciona en la Iglesia rectoral y asisten varios niños del sector, principalmente del colegio Nocedal.

Benjamín en el día que recibió el sacramento de la Confirmación (2018).

Una iglesia inserta en la comunidad

La Iglesia rectoral de La Pintana ha sido un fiel instrumento para que los vecinos, apoderados de los colegios de la Fundación Nocedal y personas de la comuna, se acerquen aún más a Dios. Durante estos 10 años se ha formado una comunidad que ha ido creciendo de la mano de san Josemaría y actividades que apoyan el encuentro y la cercanía con Dios.

Con la alegría de los fieles y la motivación de la pastoral juvenil, se organizan todos los años diversas actividades. El 18 de septiembre, con una misa, se celebra Fiestas Patrias y los vecinos asisten vestidos con trajes típicos para cantar y bailar, además de participar de una fonda, que ya es tradición después de la misa.

En tiempos de pandemia, la Iglesia Rectoral ha continuado siendo un pilar fundamental para los vecinos del sector

Otra muy importante es la procesión de san Josemaría por las calles del sector, el domingo de octubre más próximo a la fecha de la canonización de san Josemaría (6 de octubre). En esta oportunidad, el santo patrono recorre las calles y los fieles y vecinos lo reciben con mucha alegría entre cantos y rezos. Todo adornado con globos y vistosos colores.

También es recurrente la procesión a Auco en el mes de octubre, donde la comunidad se une para peregrinar hasta el santuario de Santa Teresa y llevar un mensaje de fe y esperanza, depositando en la santa chilena todas sus necesidades y agradecimientos.

En tiempos de pandemia, la Iglesia rectoral ha continuado siendo un pilar fundamental para los vecinos del sector, quienes han podido seguir de manera online -a través de la página de Facebook de la Iglesia rectoral- la misa que celebra el padre Pablo Siu. Y gracias a la generosidad de muchas personas, se han entregado cajas de alimentos a quienes viven en la Población El Castillo y están con necesidades producto de la cesantía y el Covid-19. Hasta la fecha se han entregado aproximadamente 1.100 cajas de alimentos.